"Rincón pegó unas zancadas de jirafa y quedó solo ante Ilgner, el guardameta alemán. Ilgner tapaba el arco. Entonces Rincón no pateó la pelota: la acarició. Y ella se deslizó, suavecita, por entre las piernas del arquero, y fue gol".
Así describió el escritor uruguayo, Eduardo Galeano, el desenlace de la jugada (o el momento) más sublime en la historia del futbol colombiano, el que valió un empate —de último minuto— frente a Alemania en una Copa del Mundo, el que consagró a una generación y encumbró a Freddy Rincón como una leyenda cuya luz se apagó el 13 de abril del 2022.
A los 56 años de edad, el ex futbolista cafetero falleció luego de estar hospitalizado un par de días, resultado de un trágico accidente automovilístico en la ciudad de Cali. De inmediato, revivió el recuerdo de un mediocampista "todo-terreno" que fungió como nexo entre el deporte y las dificultades sociales que atravesaba su país a finales de los años 80 y principios de los 90.
“Colombia estaba contenida por cuenta de la violencia que vivía día a día por el narcotráfico. Incluso, el año anterior (1989), el campeonato nacional había sido cancelado por el asesinato de un árbitro en pleno torneo. Fue un gol que nos dio excusas para llorar de alegría, una sensación olvidada en aquellos años. Fue el más delicioso método para desfogar tanto dolor".
El reconocimiento de Nicolás Samper hacia Freddy Rincón
Otra vez, una referencia al instante que modificó el rumbo del balón en la nación sudamericana. En esta ocasión, con el periodista Nicolás Samper como emisor.
Las letras, sin embargo, limitan la magnitud de su legado. De ese partido entre las selecciones de Colombia y Alemania en el Mundial de Italia 90, surgió la postal más recordada por la afición cafetalera, aunque hubo muchas otras que retrataron a Freddy e inmortalizaron a un hombre que desdibujó esquemas y 'cambió de juego' en el balompié de la tierra que lo vio nacer.
Freddy Rincón, parte de una generación genuina en Colombia
Freddy Rincón fue parte de una camada histórica —que incluyó a personajes como Carlos Valderrama, Faustino Asprilla o René Higuita, entre otros— y disputó tres Copas del Mundo (1990, 1994,1998).
Entró, además, en la definición de 'trotamundos' desde sus inicios. Debutó en Independiente Santa Fe, fue al América de Cali, se mudó a Brasil para ponerse la camiseta del Palmeiras, cruzó el charco para unirse al Real Madrid, fue traspasado al Napoli y volvió a Brasil para pasar su etapa de veterano con Corinthians, Santos y Cruzeiro.
Con el paso de los años, Rincón limó asperezas con los clubes en los que no brilló como esperaba —el Madrid, específicamente— y esa humildad, aunada a su personalidad extrovertida, le valieron el cariño de mucha gente que, hoy, llora su partida.