La decepción se apoderó de la marea tricolor en Kansas City. La selección de Ecuador, que llegó a esta Copa Mundial de la FIFA 2026™ como una de las grandes promesas tras una eliminatoria soñada, hoy camina por la cornisa. Tras el empate 0-0 ante la humilde Curazao —un resultado que en la previa parecía imposible—, la gestión de Sebastián Beccacece ha quedado bajo la lupa y el grito de "¡Fuera, Beccacece!" bajó desde las gradas como una sentencia.
Un presente crítico: apenas un punto de seis posibles
El panorama es desolador: el equipo apenas suma una unidad en dos presentaciones. La derrota inicial frente a Costa de Marfil y la falta de contundencia ante un Curazao ordenado pero jerárquicamente inferior, han dejado a la "Tri" con la soga al cuello. El próximo desafío, la poderosa Alemania, aparece en el horizonte como un Everest imposible, pero necesario para no despedirse prematuramente del certamen.

La prensa ecuatoriana no ha tenido piedad. Olé Ecuador calificó la presentación como la "peor de la historia en un Mundial", mientras que El Universo advirtió que el equipo está "con un pie afuera". La falta de puntería fue el denominador común: jugadores como Enner Valencia, Gonzalo Plata y Allen Obando Yeboah dispusieron de situaciones claras, pero chocaron una y otra vez contra la figura del partido: el arquero curazoleño Eloy Room.
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El vestuario se blinda: Galíndez sale al rescate
En medio de la tormenta, Sebastián Beccacece intentó mantener la calma en el campo de juego, arengando a sus futbolistas: "¡Tenemos una vida más, cabeza arriba!". Su mensaje busca rescatar la fe de un plantel que sabe que, a pesar del dominio estadístico, el futbol se define en las áreas.
Hernán Galíndez, voz de mando y referente del equipo, fue el encargado de apagar el fuego en la zona mixta, defendiendo con vehemencia el proceso del argentino: "El entrenador es el que nos trajo a jugar este Mundial después de una Copa América dura. Queda un partido y no podemos opinar de lo que dice la gente. Hoy no pudimos convertir, pero sabemos lo que somos internamente". Para el guardameta, el "ciclo cumplido" no es una opción en el diccionario del plantel. A pesar de los números fríos que hoy condenan a Ecuador, el vestuario se mantiene unido bajo la consigna de que vencer a Alemania, aunque difícil, no es imposible.