Gilberto Mora es, hoy por hoy, la joya más brillante del futbol mexicano. Con apenas 17 años, su irrupción en la Liga MX y su proyección con la Selección Mexicana lo han colocado en el radar de varios clubes europeos. Sin embargo, cuando todo parecía alinearse para dar el salto al Viejo Continente, una postura firme desde su entorno amenaza con retrasar —o incluso complicar— ese anhelado destino.
La advertencia no vino desde la cancha, sino desde la oficina. Su agente, Rafaela Pimenta, una de las representantes más influyentes del futbol mundial, dejó claro que Gilberto Mora no saldrá de México a cualquier precio . Para ella, vender barato sería condenar su carrera antes de empezar.
¿Proteger el valor de Gilberto Mora o frenar su sueño europeo?
Pimenta ha sido contundente: Gilberto Mora debe salir caro para ser respetado. En su visión, el futbol mexicano ha sido históricamente subvalorado por los clubes europeos, que pagan cifras astronómicas por jóvenes sudamericanos, pero regatean cuando el talento proviene de la Liga MX.
La agente cuestiona una narrativa instalada desde hace años: que el futbol mexicano produce jugadores “menores” en comparación con otras ligas del continente. Para ella, Gilberto Mora vale mucho más de lo que dictan los mercados y las plataformas especializadas, y su estrategia apunta a romper ese techo artificial.
El problema es el tiempo. A los 17 años, el desarrollo competitivo es clave. Retrasar la salida puede fortalecer su físico y madurez, pero también apagar el impulso que hoy lo coloca en la conversación internacional. Europa observa, pero no espera eternamente.
¡Orgullo rojinegro rumbo al Mundial! 🇲🇽
— Xolos (@Xolos) January 15, 2026
Kevin Castañeda y Gilberto Mora forman parte del primer llamado del año de @miseleccionmx, continuando la preparación para la Copa del Mundo, donde enfrentarán a Panamá y Bolivia.
¡Mucho éxito, Perros! 🐕 https://t.co/GWVMBOmFZG pic.twitter.com/WgPlDj0X5v
Europa mira, pero no compra… todavía
Clubes de élite han seguido de cerca la evolución de Gilberto Mora. El interés existe, pero ninguna negociación ha avanzado de manera formal. La razón es simple: el precio. Para su entorno, no hay urgencia. Gilberto Mora debe llegar al lugar correcto, al proyecto adecuado, donde no sea estrella inmediata, sino aprendiz rodeado de figuras consolidadas.
Mientras tanto, el mediocampista atraviesa un momento delicado. Una pubalgia lo ha mantenido alejado de las canchas durante las últimas semanas, obligando a su club a manejar su regreso con cautela. El objetivo es claro: llegar en plenitud a la Copa Mundial de la FIFA 2026, un escaparate que podría redefinir por completo su futuro.
Ahí radica la gran incógnita. Si Gilberto Mora brilla en casa, el precio subirá. Si el mercado se enfría, la espera podría volverse un riesgo.
El talento está intacto. El sueño europeo también. La pregunta es si la estrategia que busca protegerlo terminará, sin quererlo, alejándolo de Europa.
