La MLB hizo oficial la noche del lunes una de las noticias más impactantes del arranque de primavera para los Phillies de Philadelphia. Johan Rojas quedó fuera de acción por 80 juegos tras dar positivo por una sustancia prohibida. El golpe no solo afecta al jugador de 25 años, sino que obliga a la organización a replantear su profundidad en los jardines antes del Día Inaugural.
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— Panorama 📰 (@panorama_do) March 17, 2026
El jardinero de los Filis Filadelfia, Johan Rojas, fue suspendido por los primeros 80 juegos de la temporada por las Grandes Ligas de Béisbol el lunes, luego de dar positivo por boldenona, una sustancia para mejorar el rendimiento.
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Según el comunicado oficial de MLB, Rojas violó el Programa Conjunto de Prevención y Tratamiento de Drogas al dar positivo por boldenona, un esteroide anabólico completamente prohibido bajo las reglas del béisbol de Grandes Ligas. La sanción también le impide participar en la postemporada: si los Phillies llegan a los playoffs, Rojas no podrá ser parte de esa historia.
Johan Rojas y el dopaje en Philadelphia: qué fue lo que ocurrió
Lo que hace este caso particularmente llamativo es el contraste entre la imagen que Rojas proyectó hasta el último momento y la gravedad de la sanción que recayó sobre él. El propio jugador estuvo presente en el BayCare Ballpark de Clearwater, Florida, el lunes por la mañana, charlando con sus compañeros y participando con normalidad en los entrenamientos de la Liga de la Toronja, apenas horas antes de que la noticia se hiciera pública esa misma noche.
Incluso había jugado el domingo contra los Bravos. Cuando los reporteros lo abordaron al respecto, Rojas declinó hacer comentarios. La organización, por su parte, señaló en un comunicado que apoya plenamente el programa antidopaje de la liga y que lamenta profundamente lo ocurrido.
La boldenona es una sustancia desarrollada originalmente para uso veterinario que, en humanos, actúa como un esteroide anabólico capaz de aumentar la masa muscular y mejorar la resistencia física. Su detección en un control antidopaje no es nueva en el deporte profesional; sin embargo, cada caso reaviva el debate sobre los límites que algunos atletas están dispuestos a cruzar en busca de una ventaja competitiva.
¿Cuál será el impacto real para Philadelphia de perder a Rojas en 2026?
Desde el punto de vista deportivo, la ausencia de Rojas complica la profundidad de los jardines en Philadelphia. Aunque no era el titular indiscutible —se proyectaba como el quinto jardinero en la lista de profundidad— su valor radicaba en ser una opción de emergencia confiable, especialmente en el jardín central, posición que exige velocidad y una defensa sólida.
Rojas se había ganado ese rol precisamente por su guante, aunque su bat fue inconsistente: bateó .224 con un OPS de .569 en 172 apariciones al plato la temporada pasada, y acumuló .252 con un OPS de .633 en partes de tres temporadas en Grandes Ligas.
El panorama proyectado para los Filis antes del escándalo incluía a Brandon Marsh y Otto Kemp en el jardín izquierdo, al prospecto Justin Crawford en el jardín central, y a Adolis García en el jardín derecho. Con Rojas fuera, si Crawford sufre algún problema físico, la primera opción de reemplazo ya no existe.
En ese escenario, Marsh pasaría al jardín central y Pedro León —enviado a la filial Triple-A de Lehigh Valley ese mismo lunes— emergería como la siguiente carta disponible. León acumula 205 partidos en el jardín central a lo largo de su carrera en ligas menores, lo que lo convierte en el único jardinero sano que queda dentro de la plantilla de 40 jugadores, además de García, Marsh y Kemp.
Se espera que la directiva de los Phillies mueva fichas en el mercado de agentes libres o mediante cambios para cubrir ese hueco antes de que arranque la temporada regular. El tiempo apremia. El Día Inaugural se acerca y el equipo no puede darse el lujo de entrar corto en una posición tan exigente como el jardín central.
