La historia de los cuartos de final la Copa Mundial de la FIFA 2026™ será recordada por un instante que cambió el destino de dos naciones. En un duelo sumamente equilibrado, España logró imponerse 2-1 frente a una Bélgica que soñaba con el batacazo, pero que terminó sucumbiendo tras un episodio que quedará grabado en la memoria de sus aficionados: la salida de Thibaut Courtois y el posterior error de su reemplazante, Senne Lammens.
El partido se desarrollaba con una intensidad máxima. Tras haber logrado igualar el marcador en el cierre del primer tiempo, los "Diablos Rojos" saltaron al campo en la segunda mitad con la confianza renovada. Sin embargo, España comenzó a asediar el arco defendido por Courtois, quien se erigía como la gran figura del encuentro tras realizar intervenciones providenciales. Pero el destino tenía preparado un giro dramático: a los 26 minutos del complemento, el arquero del Real Madrid sintió una molestia en la pierna izquierda y, ante la imposibilidad de realizar saques largos, el técnico Rudi García decidió sustituirlo por el joven Senne Lammens.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:
- Messi y Mbappé están igualados en la tabla de goleadores: conoce quién se lleva la Bota de Oro en caso de sostener la paridad y el motivo
- Mundial 2026: así es la novedosa medida de la FIFA con el VAR que comenzó en cuartos y estará vigente hasta la final
- Nadie puede creer el problema que enfrentará Francia después del Mundial 2026
La salida del experimentado portero fue seguida por lágrimas desconsoladas en el banco de suplentes, una imagen que presagiaba la angustia que vivirían los belgas minutos después. Cuando el reloj marcaba los 43 minutos de la segunda parte, y con el partido aún en una tensión insostenible, ocurrió la pesadilla: un remate de Pau Cubarsí, que parecía contenido, fue mal despejado por Lammens, quien dio un rebote largo hacia el centro del arco. Mikel Merino, siempre atento, capitalizó el error y sentenció el 2-1 definitivo, sellando la clasificación de la "Furia" a semifinales, instancia a la que no llegaban desde 2010.

Courtois contó que podía seguir jugando
Tras el encuentro, Courtois fue contundente ante los micrófonos: "Sentí mucho dolor en el cuádriceps, pero no tenía problemas para quedarme. El entrenador decidió sacarme". Lejos de generar polémica, el guardameta evitó culpar al cuerpo técnico, aunque sus palabras dejaron claro que el cambio fue, a la postre, el factor determinante en la eliminación belga. España ahora mira hacia Dallas, donde buscará un lugar en la final, mientras Bélgica se despide con la amargura de haber estado a minutos de la hazaña.
