La la Copa Mundial de la FIFA™ no solo está dejando huella por el espectáculo en el campo de juego, sino también por una significativa evolución en su infraestructura técnica. A partir de los cuartos de final, la FIFA ha puesto en marcha una novedosa medida diseñada para garantizar la integridad y continuidad del sistema de Video Arbitraje (VAR) hasta la gran final del 19 de julio. Esta disposición estratégica busca eliminar cualquier margen de error operativo, asegurando que la tecnología sea un pilar constante en las definiciones del certamen.
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Cuál es el nuevo cambio del VAR en el Mundial 2026
La nueva normativa establece que, desde el duelo de cuartos de final que se disputó entre Francia y Marruecos, tanto el árbitro asistente de vídeo adjunto (AVAR) como el AVAR de reserva están presentes físicamente en el estadio donde se disputa cada encuentro. Esta es una modificación fundamental respecto a la fase anterior, donde la operativa se centralizaba exclusivamente en la sala de operaciones de vídeo (VOR) ubicada en el Centro Internacional de Transmisión (IBC) de Dallas.

El objetivo es claro: salvaguardar el sistema ante cualquier imprevisto técnico. Por ejemplo, en el encuentro de cuartos en el Boston Stadium, la presencia del uruguayo Leodán González (AVAR) y la nicaragüense Tatiana Guzmán (AVAR de reserva) permitió contar con una estructura operativa de respaldo. En caso de que se detecte una falla en las comunicaciones o un inconveniente crítico en el VOR central, este equipo de contingencia está capacitado para asumir el control de las revisiones de manera inmediata, garantizando que el árbitro de campo mantenga el apoyo tecnológico durante todo el transcurso del partido.
Adiós a los partidos sin VAR
Esta implementación marca un cambio de paradigma en el reglamento de la FIFA. Históricamente, si el sistema tecnológico fallaba, el juez estaba obligado a comunicar a los capitanes que el resto del encuentro se disputaría sin asistencia de video. Esta situación, conocida en el ámbito futbolístico por haber ocurrido en diversas ligas, como en el fútbol argentino, generaba incertidumbre y protestas.
Con la presencia física del equipo de respaldo en cada estadio, la posibilidad de disputar un partido crucial sin VAR queda prácticamente eliminada. La FIFA ha reforzado su compromiso con la justicia deportiva, asegurando que la tecnología no sea una variable dependiente de la estabilidad de una red externa, sino una herramienta blindada por redundancia física.