Amado Carrillo Fuentes construyó una parte de su poder alrededor de los aviones. El líder del Cártel de Juárez llegó a utilizar aeronaves de gran tamaño para mover cargamentos de cocaína desde Sudamérica hacia México y posteriormente acercarlos al mercado estadounidense.
Por esa razón fue conocido como “El Señor de los Cielos”, un apodo relacionado directamente con la magnitud de su operación aérea.
¿Cómo eran los Boeing 727 que utilizaba Amado Carrillo?
Entre las aeronaves asociadas con su organización estaban los Boeing 727, aviones comerciales de tres motores diseñados originalmente para transportar pasajeros.
La diferencia estaba en el uso que les daba la organización. Reportes de la época señalan que algunos eran adaptados para transportar grandes cantidades de carga, incluso retirando parte de los asientos para aprovechar el espacio interior.
El Boeing 727 tenía otra ventaja: su apariencia era la de un avión comercial convencional. Eso permitía que una aeronave de gran tamaño pudiera formar parte de una operación de transporte sin llamar necesariamente la atención por su modelo.
¿Cuánta droga podían transportar?
Las estimaciones de aquellos años hablaban de cargamentos de varias toneladas. Documentos y reportes históricos citan operaciones en las que aeronaves de este tipo fueron utilizadas para transportar grandes volúmenes de cocaína.
El propio gobierno estadounidense describió a Carrillo Fuentes como un pionero en el uso de aeronaves grandes para mover cocaína desde Colombia hacia México.
Su organización no dependía únicamente de los Boeing 727. Contaba con una flota diversificada de aeronaves y una red que permitía mover los cargamentos posteriormente hacia distintos puntos de Estados Unidos.
¿Por qué los Boeing 727 fueron tan importantes para Amado Carrillo?
La clave estaba en combinar capacidad de carga, alcance y apariencia comercial. Mientras otros grupos recurrían a avionetas pequeñas, la organización de Carrillo apostó por aeronaves mucho más grandes.
Así, el avión dejó de ser solamente un medio de transporte y se convirtió en una pieza central de su estructura criminal.
La escala de aquella operación aérea terminó convirtiéndose en una de las principales razones por las que Amado Carrillo pasó a la historia del narcotráfico mexicano como “El Señor de los Cielos”.
