Una investigación judicial llevada a cabo por las autoridades de Estados Unidos ha arrojado nueva luz sobre uno de los decomisos de sustancias ilícitas más significativos en la historia reciente de México.
Los documentos oficiales exponen que el cargamento de estupefacientes incautado hace casi dos décadas en territorio campechano fue el resultado de una colaboración directa entre altos mandos del gobierno de Venezuela y el crimen organizado mexicano, específicamente vinculado a la estructura de Joaquín Guzmán .
Investigación revela vínculo entre el gobierno venezolano y el narcotráfico mexicano
El evento central tuvo lugar durante el mes de abril del año 2006, cuando una unidad aérea modelo DC 9, identificada con el registro N 900, despegó desde las instalaciones del hangar destinado al ejecutivo en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía.
Según los informes que forman parte de la acusación estadounidense, el proceso de logística en suelo venezolano fue ejecutado por integrantes de la Guardia Nacional, quienes se encargaron de introducir 128 equipajes cargados con alcaloides dentro de la aeronave. El mando del vuelo estaba bajo la responsabilidad de Miguel Vicente Vázquez Guerra, reconocido por ser el aviador personal del líder del grupo criminal de Sinaloa.
Al aterrizar en la terminal aérea de Ciudad del Carmen, en el estado de Campeche, la policía mexicana logró el aseguramiento de 5.5 toneladas de polvo blanco, cuyo valor comercial en aquel entonces se calculaba en aproximadamente 100 millones de dólares.
El caso del narcoavión en Campeche expone la corrupción estatal y el narcoterrorismo en Venezuela
Este evento representó un hito en materia de seguridad, ya que el volumen de lo incautado solo era superado por las diez toneladas confiscadas en 1995 en el norte del país a la organización de Amado Carrillo . Pese a que se intentó asegurar el éxito del traslado mediante el desembolso de dádivas que alcanzaron los 2.5 millones de dólares, el aseguramiento por parte de las fuerzas de seguridad locales fue inevitable.
Las pruebas que integran el expediente actual contra Nicolás Maduro y sus colaboradores cercanos sugieren que la administración de Hugo Chávez operaba bajo una estructura criminal desde aquel periodo.
Nicolás Maduro y aliados enfrentan acusaciones por dependencia económica en actividades delictivas
Se señala a Diosdado Cabello, figura prominente de la Asamblea Nacional, como el estratega detrás del envío hacia México. En estas maniobras habrían participado también el capitán Basilio Kotski Villa Roel Ramírez y el antiguo jefe de la inteligencia militar, Hugo Armando Carvajal, apodado como “El Pollo”, quien recientemente admitió su responsabilidad ante la justicia estadounidense en el año 2025.
Este caso se ha consolidado como una de las piezas fundamentales en el proceso legal por narcoterrorismo que enfrenta la actual cúpula venezolana. La evidencia recolectada demuestra que la estabilidad económica de la denominada revolución bolivariana ha dependido, durante cerca de veinte años, de los beneficios económicos derivados de actividades delictivas.
La captura del narcoavión en Campeche dejó al descubierto la asociación de largo plazo entre los funcionarios del régimen en Venezuela y las facciones del narcotráfico en México, confirmando las sospechas sobre la naturaleza del Estado en la nación sudamericana desde mediados de la década pasada.