El fenómeno climático conocido como "El Niño" ha comenzado a generar preocupación y atención entre los expertos meteorológicos y las autoridades de protección civil.
Ante su rápido desarrollo, investigadores del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) han lanzado una advertencia clara sobre los drásticos efectos que este evento traerá al territorio nacional.
Aunque gran parte del país enfrentará una disminución significativa de las precipitaciones y un peligroso aumento en las temperaturas, el panorama cambia por completo para el noroeste de la república.
¿Cuál es el pronóstico de la UNAM para la región norte de México?
Los impactos de este evento climático dependerán directamente de la zona geográfica que se analice. El investigador Alejandro Jaramillo Moreno explica esta situación al afirmar: “Los impactos dependerán de la región: pueden favorecerse lluvias por encima de lo normal en partes del norte y occidente durante otoño e invierno, y a comienzos de la primavera aumenta la probabilidad de condiciones más secas en amplias zonas del centro, sur y sureste del país”.
Para estados como Baja California y Sonora, los expertos de la UNAM anticipan precipitaciones extraordinarias durante los primeros tres meses del año, lo que rompe por completo con la sequía proyectada para el resto del territorio nacional.
¿Cuáles son las causas de que El Niño cause lluvias en el norte?
"El Niño" surge a partir de un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, central y oriental.
Jorge Zavala Hidalgo, especialista de la UNAM, señala que una parte del calor acumulado en el océano Pacífico ecuatorial se desplaza hacia el oriente y el norte, llegando directamente a las costas mexicanas. Este constante movimiento eleva el contenido de calor oceánico en el área y modifica de inmediato la circulación atmosférica a escala global.
Al alterar las corrientes de viento, este fenómeno cambia la trayectoria habitual de las tormentas invernales. En lugar de avanzar hacia el extremo norte del continente, estos sistemas meteorológicos descienden hacia el noroeste de México.
