El senador sinaloense Enrique Inzunza Cázarez reapareció públicamente con el único propósito de cerrar filas con el oficialismo. El legislador anunció que en las comisiones del Senado dictaminará y votará sin reservas a favor de la iniciativa enviada desde Palacio Nacional para reformar los artículos 82, 116 y 122 constitucionales.
A través de un video, Inzunza llegó al extremo de alinear la propuesta presidencial con el legado de figuras históricas como Benito Juárez, Venustiano Carranza, Lázaro Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador, buscando afanosamente un espacio de legitimación política en medio de la sombra que lo persigue.
La reaparición del senador no pasó desapercibida por la evidente paradoja política que representa: dar la cara únicamente para someterse a la disciplina de un partido que formalmente lo obligó a abandonar su bancada parlamentaria. Pese a que el bloque oficialista intentó marcar un distanciamiento táctico tras las graves crisis políticas derivadas del grupo político de Sinaloa, el respaldo incondicional que Inzunza otorga a las iniciativas del Ejecutivo demuestra que, en los hechos, el canal de colaboración operativa y de votos clave en el recinto legislativo se mantiene totalmente intacto.
El día de hoy, además de la sesión ordinaria, en el @senadomexicano tendremos, entre otras reuniones de comisiones, la de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos Primera, para discutir y aprobar el dictamen de reformas a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución… pic.twitter.com/kb5nwIKUxl
— Enrique Inzunza (@InzunzaCazarez) September 23, 2026
Las sombras por nexos criminales y la simulación del distanciamiento en Morena
El origen del repudio público hacia Inzunza radica en las severas acusaciones emitidas por agencias de procuración de justicia y el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Las investigaciones señalan al exsecretario de Gobierno de Sinaloa de haber participado en esquemas de protección y facilitación operativa en favor del Cártel de Sinaloa durante la gestión del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya, un expediente que detonó investigaciones de alto impacto y provocó su marginación formal dentro de la bancada del partido guinda.
A pesar del intento por lavarse las manos y presentar la salida del senador del grupo parlamentario como un gesto de rigor moral, la votación de reformas constitucionales estratégicas evidencia la doble moral del movimiento en el poder. Para alcanzar mayorías o blindar votaciones decisivas, el régimen no duda en echar mano de los votos de legisladores fuertemente cuestionados y señalados por la justicia internacional, demostrando que la supuesta separación no es más que un montaje mediático para matizar el costo de la narcopolítica.
