El dictador Nicolás Maduro logró burlar las sanciones económicas de Estados Unidos y vender su petróleo en el mercado internacional, todo gracias a la ayuda de una empresa mexicana. Mientras las autoridades estadounidenses investigan y sancionan, el gobierno de la llamada “4T” guarda silencio en México.
Una investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) reveló que el régimen venezolano se aprovechó de un programa humanitario conocido como “Petróleo por Comida” para sacar combustible del país y ofertarlo en Europa.
Libre abordo: La empresa sin experiencia
La clave de esta operación fue una compañía mexicana que, sin tener antecedentes en el sector, se convirtió en el salvavidas financiero de Maduro .
Nicolás Maduro habría burlado sanciones de #EU vendiendo #petróleo con ayuda de una empresa mexicana bajo el esquema de “petróleo por comida”.
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) January 13, 2026
Las investigaciones señalan intercambio opaco de crudo por maíz y bienes, y Estados Unidos ha sancionado a personas y compañías… pic.twitter.com/IiEQAN6PQz
Valeria Durán, investigadora de MCCI, explicó el perfil detrás de esta firma:
“Libre Abordo es una empresa mexicana que pertenece a un hombre llamado Joaquín Leal. Joaquín Leal es un empresario guanajuatense que no tenía ningún conocimiento sobre intercambios humanitarios de comida o sobre comercializar petróleo”.
Maíz por petróleo: La fachada
El esquema operaba bajo la figura de un trueque: la empresa mexicana ofrecía canjear toneladas de maíz blanco a cambio de combustible , sin que existiera un pago monetario directo de por medio. De esta forma, el gobierno de Venezuela podía entregar el petróleo sin activar las alertas ni ser sancionado inmediatamente por Estados Unidos.
Sin embargo, el objetivo humanitario era una simulación.
“Lo que debería de haber sido petróleo por comida, en realidad terminó siendo una triangulación para poder colocar el petróleo venezolano en mercados europeos”, detalló Durán.
Irregularidades desde 2019
Aunque el escándalo resuena hoy, Estados Unidos comenzó a investigar tiempo atrás. El Departamento del Tesoro detectó irregularidades desde el año 2019, documentando que la empresa Libre Abordo contó con el apoyo de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y la Corporación Venezolana de Comercio Exterior.
“Esto pasó en 2019 y 2020, pero no significa que solamente haya sucedido en ese periodo de tiempo, sino lo que tenemos aquí es una muestra; esto quiere decir que estuvo sucediendo en repetidas ocasiones, según lo que documenta la propia investigación”, señaló la periodista.
La mecánica fue clara: el petróleo salió, se facturó y se revendió, terminando el dinero disperso en muchas cuentas que hoy se siguen rastreando.
Actualmente, Estados Unidos ya sancionó y mantiene la investigación abierta contra la empresa mexicana. En contraste, el reporte señala que el gobierno de la 4T guarda silencio, actuando como si no viera las “tropelías” del dictador venezolano y su conexión con empresarios nacionales.