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¿Subirá más la gasolina? Estas son las consecuencias para México de la guerra entre Estados Unidos e Irán

En entrevista con Azteca Noticias, Michelle Nájar analizó la nueva estrategia económica de Estados Unidos contra Irán y las consecuencias del conflicto en México.

Las consecuencias para México de la guerra entre Estados Unidos e Irán
Las consecuencias para México de la guerra entre Estados Unidos e Irán|IA

Este viernes 28 de agosto se cumplen seis meses del inicio oficial de la guerra entre Estados Unidos e Irán, conflicto que ha generado un creciente desgaste militar, político y económico para Washington.

De acuerdo con estimaciones del Departamento de Defensa, el costo de la confrontación alcanza ya los 29 mil millones de dólares, 16% por encima de las previsiones iniciales.

Ante el desgaste y la creciente presión política, Donald Trump habría comenzado a reducir la intensidad militar y trasladar el conflicto hacia una estrategia de presión económica.

La nueva estrategia económica de Estados Unidos

Para conocer más de la nueva estrategia de Estados Unidos y los efectos que tiene la guerra en México, Azteca Noticias conversó con Michelle Nájar, Directora de Entrada de Ciencias Sociales y Profesora del Departamento de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM).

“El conflicto ha pasado por varias etapas en tan sólo 6 meses. El día de hoy vemos un giro del conflicto que se va hacia el lado económico con la Operation Economic Outcast. Agresiva, muy agresiva ofensiva financiera lanzada por el presidente de Estados Unidos para buscar aislar de forma absoluta y asfixiar económicamente a Irán”, dijo Michelle Nájar.

La nueva estrategia endurece las restricciones contra Irán para bloquear las vías que el país utiliza para evadir las sanciones existentes. Las medidas estarían enfocadas en sectores como las criptomonedas, los canales financieros, la aviación, la tecnología, el transporte marítimo y los componentes utilizados en el desarrollo de misiles y programas nucleares.

Además, Washington pretende aplicar sanciones a países, bancos y empresas que mantengan negocios con Teherán, así como desarticular las redes de contrabando de petróleo que generan recursos para Irán.

A pesar de la agresividad de la propuesta, Michelle Nájar considera que Irán no colapsará, pues ya tienen “5 décadas bajo presiones muy fuertes económicas de Estados Unidos. Las sanciones no son nuevas, las sanciones contra Irán comenzaron hace décadas e Irán ha logrado buscar las estrategias para solventar”.

¿Cómo afecta a México la guerra de Estados Unidos e Irán?

Michelle Nájar comentó que la tensión en Medio Oriente puede generar presión sobre el peso mexicano y aumentar la volatilidad del tipo de cambio, ya que los inversionistas suelen refugiarse en activos como el dólar. Debido a la estrecha relación comercial entre México y Estados Unidos, cualquier cambio político o económico en ese país también puede afectar directamente a los mercados mexicanos.

"México es un exportador de petróleo, pero somos un comprador de gasolina. El precio de la gasolina ha subido, esto ha pasado también en Estados Unidos y es una de las principales quejas del estadounidense común que la gasolina ya está en 4 USD el galón y pues aquí (en México) también está en peligro de moverse drásticamente el precio de la gasolina, lo cual también aumenta el precio de todas las mercancías que se trasladan", mencionó Nájar.

¿Estamos cerca del fin de la guerra?

“Es muy difícil de predecirlo porque hemos visto demasiada volatilidad en lo en los últimos meses, ha habido muchos cambios. Lo que va a suceder en los próximos meses de aquí a noviembre es que Estados Unidos va a continuar con esta política de guerra económica”, indicó Michelle Nájar.

La evolución del conflicto estará marcada, en buena medida, por el panorama político en Estados Unidos, especialmente por los resultados electorales, la mayoría que se forme en el Congreso y la influencia que este pueda tener sobre la administración de Donald Trump.

Por ahora, Irán no parece tener suficientes razones para aceptar una derrota, pues, aunque ha habido acercamientos para negociar y acciones temporales destinadas a disminuir la tensión, como el retiro de minas en el estrecho de Ormuz para estabilizar el precio del petróleo, todavía no se han atendido los problemas de fondo que originaron el conflicto.

“Vemos que nos vamos a la parte económica, como estamos ahorita, la parte tecnológica, la parte de ciberseguridad, etcétera, etcétera. No, entonces creo que no es que la guerra vaya a terminar pronto en sí, sino más bien creo que va a ir cambiando de formato”, finalizó.