El Senado de la República optó por dar la vuelta a la página y dejar sin sanciones internas al senador de Morena por Coahuila, Luis Fernando Salazar, luego de las amenazas abiertas que lanzó contra el periodista Enrique Acevedo. El presidente de la Mesa Directiva del Senado, Higinio Martínez, afirmó que su compañero de bancada únicamente cometió "un error" al declarar la frase "vamos a ir por ti", justificando que con la disculpa pública emitida por el legislador y la exposición al juicio mediático la falta queda saldada, descartando cualquier castigo o investigación parlamentaria.
La controversia se desató cuando el senador Salazar arremetió contra Acevedo en defensa de su compañera, la senadora con licencia Julieta Ramírez, tras la publicación de un reportaje periodístico que la vinculaba a investigaciones y presuntos acuerdos con autoridades de Estados Unidos. Tras la ola de condenas de gremios periodísticos por el hostigamiento desde el poder, Salazar publicó un comunicado asegurando que sus palabras se sacaron de contexto y que con "ir por ti" se refería a emprender acciones legales por difamación, aunque admitió que la expresión no fue correcta y ofreció una disculpa.
@Enrique_Acevedo @nmasforo
— Luis Fernando Salazar (@SalazarLuisFer) September 10, 2026
Comparto mi opinión, me explicación y mis sinceras disculpas hacia quienes ofendí. pic.twitter.com/OqhyAZhVZO
La tibieza institucional del Senado ante el hostigamiento a la prensa
A pesar de que organizaciones en defensa de la libertad de expresión advirtieron que un amago emitido por un representante del Estado no puede tomarse con ligereza, la dirigencia del Senado cerró filas para proteger al legislador oficialista. Higinio Martínez reconoció que en la Cámara Alta debe respetarse el trabajo periodístico, pero acotó que la reacción de Salazar ocurrió "al calor de la molestia" generada por la nota informativa. El legislador sostuvo que en la vía parlamentaria no existen mecanismos adicionales de sanción y dejó en manos de Acevedo la decisión de aceptar o no la disculpa ofrecida.
El manejo de este incidente vuelve a poner bajo el reflector la vulnerabilidad de los comunicadores ante los abusos de poder y la falta de consecuencias reales para los funcionarios que amedrentan a la prensa. Al catalogar la amenaza como una simple falla de mesura de la que el senador ya se "hizo cargo" con una carta, las autoridades legislativas envían un peligroso mensaje de tolerancia hacia el hostigamiento directo contra periodistas que investigan a integrantes de la bancada mayoritaria.
