Una pequeña de tan solo 12 de años de edad fue encontrada sin vida y con signos de violencia en su cuerpo en un terreno baldíó en tuxtla Gutiérrez, Chiapas; reportes apuntan a que el posible homicida sería el novio de su hermana.
El cuerpo sin vida de Lizbeth, una niña de apenas 12 años originaria del municipio de Ocosingo, fue localizado la noche del pasado 16 de septiembre en un terreno baldío ubicado en los límites de la colonia Santa Isabel, en el extremo norte de Tuxtla Gutiérrez.
Un adolescente de 17 años está como primer señalado
La menor había viajado horas de camino para pasar las celebraciones en compañía de sus seres queridos. La ausencia prolongada encendió las alertas entre los habitantes de la zona, quienes decidieron organizarse por cuenta propia para iniciar la búsqueda ante la falta de respuestas inmediatas. Fue así como los vecinos peinaron el perímetro hasta dar con el hallazgo del cuerpo, el cual presentaba evidentes signos de violencia.
#Chiapas | Lizbeth, una niña de 12 años, fue localizada sin vida en Tuxtla Gutiérrez
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) September 17, 2026
La menor fue encontrada la noche del 16 de septiembre en la colonia Santa Isabel, con presuntos signos de violencia. De acuerdo con los primeros reportes, un joven de 17 años, novio de su… pic.twitter.com/29Hjrooknf
Las primeras indagatorias ministeriales señalan directamente a un adolescente de 17 años, quien presuntamente mantiene una relación sentimental con la hermana de la víctima y habría sido la última persona en verla con vida tras acompañarla durante su trayecto.
Resguardo policial y peritajes en el norte de la capital
Tras el descubrimiento, el área periférica quedó bajo un estricto cordón de seguridad por parte de elementos de la policía estatal, quienes delimitaron el terreno baldío para preservar cualquier rastro.
En el sitio permanecen a la espera de las unidades de servicios periciales y de la fiscalía especializada, encargadas del levantamiento de indicios balísticos o materiales que permitan reconstruir con precisión la dinámica de los hechos.
El caso adquiere una complejidad jurídica adicional debido a que tanto la víctima como el principal sospechoso son menores de edad, lo que obliga a las instituciones de procuración de justicia a manejar el proceso bajo protocolos estrictos de protección a la infancia.
Mientras las corporaciones de seguridad continúan con las diligencias en el punto del hallazgo, la comunidad de Ocosingo y los habitantes de la capital exigen respuestas claras ante un hecho que enluta a las familias del estado.
