En los bosques de Huitzilac, Morelos, la tradición de producir pulque experimenta un renacimiento impulsado por la creciente ola de jóvenes que demostraron interés a pesar de sus cortos 15 y 18 años.
En un oficio heredado por generaciones en familia como los Díaz, Azteca Noticias se dio a la tarea de entrevistar a Don Sixto, un señor de casi 88 años que sigue “raspando” el maguey y demostrando que la llamada “bebida de los dioses” es mucho más que una moda pasajera.
Este proceso, que requiere años de maduración de la planta para que cada maguey produzca un promedio de 10 litros diarios de aguamiel, representa el sustento diario para productores locales como Don Alejo, quien llega a comercializar entre 200 y 300 litros por semana de este producto.
Sus precios son bastante accesibles, ya que solo por 35 pesos los gustosos de esta bebida pueden consumir hasta 1 litro de pulque natural, mientras que su versión de cuadros sube a solo 80 pesos. Este elixir ancestral reconecta al México moderno con sus raíces líquidas, ¿ya la has probado?