La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, aseguró que fue víctima de un engaño durante reuniones con personas que se presentaron como intermediarios de autoridades estadounidenses. Según su versión, el exgobernador Jaime Bonilla la convenció de asistir a esos encuentros relacionados con su situación migratoria y posteriormente se difundieron audios de las conversaciones.
En conferencia, la mandataria afirmó que actuó de buena fe y que desconocía que las personas con las que se reunió no eran quienes decían ser. También señaló que Bonilla habría actuado por venganza, luego de que su administración impulsara investigaciones por presuntas irregularidades cometidas durante el gobierno anterior.
La polémica se intensificó tras la difusión de audios en los que se escucha a Marina del Pilar hablar sobre posibles sanciones, cargos e incluso una supuesta orden de extradición. Aunque la gobernadora ya dio su versión de los hechos, continúan las dudas sobre con quién sostuvo las reuniones y por qué esperó varias semanas antes de hacer pública su explicación.