En un acto de profundo significado humano y espiritual en la Santa Sede, la realidad de la tragedia humanitaria que azota a México llegó de manera directa al Vaticano. Mons. Ramón Castro Castro, Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), entregó en mano al Papa León XIV el libro titulado Un nombre, mil voces. La obra, que reúne más de 200 páginas con rostros, nombres, fotografías e historias de personas desaparecidas en el país, plasma la dolorosa memoria de quienes siguen haciendo falta y el testimonio inquebrantable de las familias y colectivos que, a pesar de la impunidad y la indiferencia gubernamental, no cesan en la búsqueda de sus seres queridos.
La iniciativa, coordinada por la Iglesia Católica en México a través de la CEM y la plataforma del Diálogo Nacional por la Paz, busca visibilizar a nivel internacional la crisis de derechos humanos más severa que enfrenta el país. Al recibir el documento, el Santo Padre observó las imágenes de las víctimas y conoció de primera mano el martirio que viven miles de familias mexicanas.
La jerarquía eclesiástica expresó su profundo agradecimiento a cada una de las familias que compartieron sus testimonios, resaltando que la memoria y la esperanza de las víctimas siguen siendo el motor fundamental para exigir justicia y paz en la nación.
Más de 200 páginas con rostros, nombres e historias de personas desaparecidas en México llegaron a las manos de @Pontifex_es
— CEM (@IglesiaMexico) October 9, 2026
En la Santa Sede, @MonsRamonCastro Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, entregó al Santo Padre el libro «Un nombre, mil voces». En sus… pic.twitter.com/FQrbGBAfrM
Una herida abierta: La alarmante cifra de más de 132 mil desaparecidos en México
El gesto simbólico ante el Pontífice ocurre en un contexto crítico donde las cifras oficiales confirman la magnitud del colapso institucional en materia de seguridad y procuración de justicia. De acuerdo con los registros públicos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), en México se contabilizan más de 132 mil personas desaparecidas, una cifra espeluznante que no ha dejado de incrementarse en las últimas décadas a consecuencia de la violencia ejercida por el crimen organizado y la colusión o inoperancia de las autoridades locales y federales.
A esta devastadora cifra de víctimas se suma la gravísima crisis forense que atraviesa el país, donde más de 50 mil cuerpos permanecen sin identificar en los distintos servicios periciales, fosas comunes y morgues del territorio nacional. Ante el abandono del Estado, han tenido que ser las propias madres, padres y familiares, quienes día a día arriesgan su vida en brigadas de búsqueda con pico y pala en mano, los que asumen las tareas de investigación que las fiscalías omiten.
La entrega de «Un nombre, mil voces» en la Santa Sede busca no solo elevar una oración internacional, sino internacionalizar la exigencia para que las autoridades mexicanas dejen de maquillar cifras y asuman con responsabilidad la búsqueda de las miles de personas que faltan en sus hogares.
