En un acto que rozó el cinismo y causó la indignación inmediata de la ciudadanía, Nicolás González Elizalde, presidente municipal de Nicolás Flores, Hidalgo, soltó una desafortunada declaración durante la rendición de su Segundo Informe de Gobierno. Al intentar justificar ante el pueblo la adquisición de un contrato de crédito y endeudamiento por 7 millones de pesos a nombre del ayuntamiento, el edil admitió de manera explícita el manejo irregular de los recursos públicos al soltar la frase: “Si lo robé, fue para dárselo a ustedes”.
La insólita afirmación se dio en respuesta a los severos cuestionamientos de la población y regidores de oposición, quienes han exigido cuentas claras e investigado posibles quebrantos financieros en las arcas municipales. Sin mostrar empatía ni rigor legal, González Elizalde encaró a los críticos desestimando sus facultades de fiscalización e insinuando que no deben actuar como auditores, pues aseguró que únicamente rendirá cuentas ante las instancias formales, dejando perplejos a los asistentes con su peculiar concepto de "honestidad".
💰🗣️ “Si lo robé, fue para dárselo a ustedes”: Así justificó Nicolás González Elizalde, alcalde de Nicolás Flores, Hidalgo, la solicitud de un crédito de 7 millones de pesos contratado por el ayuntamiento pic.twitter.com/iv16sq4kFV
— Político MX (@politicomx) September 9, 2026
Enfrenta acusaciones de opacidad y desafía a los órganos fiscalizadores
Lejos de transparentar el destino de la contratación crediticia y aclarar los señalamientos de opacidad que arrastra su administración, el munícipe arremetió contra quienes demandan auditorías ciudadanas. Durante su intervención, presumió que las cuentas del municipio ya están entregadas ante la Auditoría Superior y que no tiene temor a las revisiones institucionales, a pesar del evidente descontento por el sobreendeudamiento de la localidad.
Las reacciones en redes sociales y en el propio municipio no se hicieron esperar, donde pobladores y liderazgos locales exigen la intervención urgente de las autoridades estatales para auditar a fondo el ejercicio del presupuesto. La vergonzosa postura del alcalde en pleno informe de actividades deja al descubierto no solo un manejo cuestionable del erario, sino una falta de respeto hacia la legalidad y el uso transparente del dinero del pueblo.
