Derivado de investigaciones periodísticas de medios de comunicación que vinculan a Guadalupe Taddei con un contratista del Instituto Nacional Electoral (INE) y apuntan a presuntos actos de corrupción.
Y después de que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) abriera una investigación sobre las contrataciones del instituto, hoy la presidenta del INE anunció su renuncia, pero hasta para anunciarlo hubo confusión.
Primero publicaron un comunicado, después lo borraron y finalmente el mensaje volvió a las redes oficiales del INE. Guadalupe Taddei dice que se va para proteger al INE y tiene razón en algo: Las instituciones están por encima de las personas, pero que nadie confunda una renuncia con rendición de cuentas.
Las acusaciones de investigarse hasta el final. Los contratos deben revisarse y si hubo corrupción, los responsables tienen que enfrentar las consecuencias porque el servicio público no es un negocio privado ni los cargos son patentes de impunidad.
El INE necesita certeza de cara a las elecciones y México necesita servidores públicos que entiendan que manejar dinero de todos exige transparencia absoluta, porque en este país ya estamos cansados de que los escándalos terminen con una renuncia y no con una investigación a fondo.
Dejar el cargo no debe significar escapar de la justicia porque la responsabilidad no termina cuando se entrega a la oficina.