La gestión de Octavio Romero Oropeza al frente del Infonavit vuelve a estar en el centro de la polémica tras revelarse que, en menos de dos años, ha firmado 126 instrumentos por al menos 4 mil millones de pesos mediante adjudicaciones directas.
Investigaciones de Azteca Noticias y el periodista Mario Maldonado exponen que estos convenios que incluyen el arrendamiento de equipos de impresión por más de 500 millones de pesos a la empresa Yar Soluciones, contratos millonarios para aires acondicionados con Grupo Rra Diseño y Construcción, y mantenimientos de sistemas eléctricos con Construcciones Balica— se otorgaron sin mediar concursos ni licitaciones públicas que garantizaran las mejores opciones del mercado.
A este panorama de discrecionalidad y opacidad en el uso de recursos públicos se suman obras de remodelación en la Ciudad de México con Grupo Constructor Betfra, cambios de imagen en sedes del norte y sureste, así como contratos destinados a encuestas de percepción ciudadana.
Las adjudicaciones evidencian un patrón de gasto sin concurso que contrasta fuertemente con los cuestionamientos acumulados en torno al patrimonio y los antecedentes del funcionario desde su paso por Pemex, dejando en entredicho la transparencia institucional del organismo encargado de la vivienda en México.