La aprobación de la Ley de Economía Digital en el Senado abrió un nuevo frente de diferencias políticas, incluso dentro de Morena; legisladores de oposición y el morenista Ricardo Sheffield cuestionaron la reforma, que busca impulsar los pagos digitales y electrónicos, así como reducir gradualmente el uso de dinero en efectivo.
Las críticas se centran en la viabilidad de aplicar estos cambios en México, las condiciones actuales de la población y la falta de análisis que, según sus detractores, acompañó la aprobación del proyecto.
Oposición cuestiona viabilidad de reducir el uso de efectivo
Senadores de oposición advirtieron que la sociedad mexicana no está preparada para transitar de inmediato hacia un esquema que favorezca los pagos electrónicos sobre el efectivo.
Desde esta perspectiva, la aplicación de la nueva disposición legal enfrentaría dificultades debido a las condiciones reales del país. Además, señalaron que algunos de sus planteamientos podrían contraponerse con diversos artículos de la Ley Monetaria, lo que abre interrogantes sobre su compatibilidad con el marco jurídico vigente.
Las objeciones ponen sobre la mesa uno de los principales desafíos de la digitalización económica: conseguir que los cambios legislativos puedan aplicarse en la práctica y respondan a las condiciones de la población.
Sin embargo, las críticas de los legisladores no se limitaron a la oposición, pues también surgieron cuestionamientos desde las propias filas del partido mayoritario.
Ricardo Sheffield acusa a Morena de aprobar la ley al vapor
El senador de Morena Ricardo Sheffield se pronunció en contra de la reforma y reprochó a su partido y a sus aliados haberla aprobado sin un análisis de fondo.
El legislador calificó el procedimiento como una irresponsabilidad y cuestionó la decisión de avanzar con una iniciativa de esta naturaleza sin revisar suficientemente sus implicaciones.
Sheffield también señaló al secretario de Hacienda, Edgar Amador, a quien acusó de impulsar una decisión caprichosa y describió como un tecnócrata alejado de las necesidades del pueblo de México.
En medio de su inconformidad, el senador expresó su molestia por ser el único integrante de Morena que, según sus propias palabras, se opuso a lo que considera leyes destructivas promovidas por su partido. Incluso, utilizó un insulto contra sí mismo para manifestar su frustración.
