México enfrenta una grave crisis educativa, evidenciada por los resultados de la prueba PISA de la OCDE, que ubican a nuestro país entre los peores lugares, con deficiencias críticas en comprensión lectora y matemáticas.
Especialistas señalan como responsables a exfuncionarios de la Secretaría de Educación Pública (SEP), como Marx Arriaga, responsable de los libros de texto comunistas que se entregaron en las escuelas.
Según los datos, solo 32 de cada 100 niños que ingresan a primaria logran concluir una licenciatura, y ningún estudiante mexicano alcanza los niveles más altos de desempeño en PISA, lo que refleja un problema estructural profundo en el sistema educativo del país.