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De la tribuna al poder: la versión del pasado que acorrala e incomoda a Ernestina Godoy

En 10 años la realidad sigue siendo la misma: con dinero baila el perro. La única diferencia es que ahora es Ernestina y su movimiento los que arrastran la cobija.

Promesas rotas y el peso de la memoria
“No es lo mismo ser borracho que cantinero”: el contundente archivo que confronta a Ernestina Godoy.|Azteca Noticias

Hoy más que nunca queda claro el dicho popular mexicano: No es lo mismo ser borracho que cantinero. La actual fiscal general de la república, Ernestina Godoy Ramos, fue una luchadora incansable como muchos de nosotros en la Prepa y Universidad buscando siempre alcanzar el ideal de la justicia social.

DESAPARECIDOS

Por ejemplo, el 17 de septiembre de 2015, una joven Ernestina, entonces diputada federal de Morena, criticaba a políticos y al gobierno por la terrible crisis de desaparecidos.

A continuación, transcribo una INTERVENCIÓN EN EL DIARIO DE DEBATES DEL 15 DE SEPTIEMBRE DE 2015:

“Que nadie se confunda, Morena considera que la desaparición forzada no es un problema, es una tragedia nacional, y así lo viven los familiares de los desaparecidos, de los 62 mil desaparecidos que hay a lo largo de los últimos años en nuestro país.

No vamos a tratar de circunscribir a los 43, que es muy doloroso ya. Eso ha permitido visibilizar un poco más. Morena no está pidiendo otra cosa que apegarse al reglamento, no hacer cosas que luego pueden causar problemas cuando se traten otros problemas. Lo que nosotros estamos pidiendo es que se respete el reglamento y que haya un dictamen, que haya comisiones.”

Y, para tristeza de todos, la crisis no paró. Hoy ya no son 62 mil sino más de 131 mil personas desaparecidas de acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNL) a pesar de que Ernestina forma parte de aquello que tanto criticó.

CLASE POLÍTICA

Un año después, en medio de las discusiones por la creación del Sistema Nacional Anticorrupción, desde la tribuna de San Lázaro, Ernestina criticó a la clase política por ser corrupta y “adicta al dinero”.

A continuación, transcribo una INTERVENCIÓN EN EL DIARIO DE DEBATES DEL 17 DE MARZO DE 2016:

México padece de una clase política adicta al dinero, fiel a la máxima del fundador del Grupo Atlacomulco: Un político pobre es un pobre político, que encadena su poder de compra, votos, magistrados, elecciones, consejeros, despensas, publicidad, etcétera, a su vigencia política.

Árbitros que se ponen al servicio del poder, un clero con fortunas insultantes y encubridor de crímenes. 

La corrupción cobra su cuota diaria de vidas en este país. No hay tragedia o desastre que no tenga un ingrediente de corrupción. La lista puede ser inagotable, pero en las cenizas de los incendios o en el lodo de las inundaciones o debajo de los escombros de los sismos, invariablemente está la acción, omisión o negligencia del poder público y su colusión con intereses privados o grupos clientelares.

Tenemos ministerios públicos, policías, militares, jueces, custodios y jefes de todos ellos que cobran o por hacer o no hacer su trabajo, por cerrar los ojos o voltear la mirada. En un contexto así, no hay lucha contra el crimen efectiva ni real. Son actos de demagogia, escenificaciones ya conocidas por todos los actores y lo que los distingue de la representación teatral es la muerte, el dolor, los cientos de miles de dramas individuales y familiares, los huérfanos.

Tenemos elecciones que se compran y se venden, un sistema judicial donde todo cuesta y pocas veces se encuentran con la justicia, cárceles llenas de pobres, medios de comunicación sin responsabilidad ni apego a la verdad, el servicio del poder económico y político.”

Y, de nuevo, nada cambió. Una joven Ernestina describió un miércoles cualquiera en los tiempos de la 4T donde hay políticos de Morena (y de todos los partidos) mostrando su opulencia, jueces parciales declarados y cínicos actos anticipados de campaña.

En 10 años la realidad sigue siendo la misma: “con dinero baila el perro”. La única diferencia es que ahora es Ernestina y su movimiento los que arrastran la cobija.

PERSECUCIÓN A CIUDADANOS

Por si fuera poco, una joven Ernestina alejada del poder pero con la fuerza de su voz, criticaba la persecución de ciudadanos por parte de las instituciones de gobierno… y en este punto, tengo que ser franco con ustedes, soy fan declarado de la Ernestina del pasado.

A continuación, transcribo una INTERVENCIÓN EN EL DIARIO DE DEBATES DEL 6 DE JULIO DE 2016:

Es verdad, tenemos funcionarios muy corruptos, quizá de los más corruptos del mundo, comenzando por Peña Nieto y su círculo cercano. Ahí faltó hacer mucho en esta discusión, no sólo en materia de publicidad de las declaraciones patrimoniales, fiscales y de interés, sino en materia de compras, contratos, concesiones, tabuladores de precios máximos, de fortalecimiento y autonomía de la Fepade, para que persiga y castigue la corrupción política de la instauración de modelos anticorrupción en las empresas productivas del Estado y sus consejos, de mecanismos de denuncias ciudadanas y mucho más.

A este Congreso le ganó la pereza y la costumbre y obtendrá los mismos resultados, un sistema ferozmente enfocado en perseguir a los que cometen errores administrativos, pero omiso y complaciente con aquellos que se roban cientos de miles de millones de pesos al año del presupuesto público.

Y ni hablar. Todo sigue igual. Hoy tenemos políticos que adquieren casas de 12 millones de pesos, funcionarios que declaran vehículos por un valor de 2 mil pesos (sí, ese fue el caso de Mario Delgado) y otras mamarrachadas donde se roban cientos de miles de millones de pesos. Pero el SAT está perro con nosotros, los ciudadanos.

Y la lista sigue, podríamos hablar de la Ley Godoy que le permitió ser procuradora de la CDMX o la vez que dejó plantadas a las colectivas trans en la CNDH o aquella ocasión en la que defendió a policías tras un terrible caso de violación equiparada en Azcapotzalco.

Pero no, esto no se trata de una pelea entre nosotros con las autoridades del Estado que la fiscal representa, sino, al contrario, la batalla es entre Ernestina y Ernestina y el resultado más que una victoria es una deuda con ella misma.

En fin, el PRI robó más.