Ubicada en la zona más alta y exclusiva de Lugano, Suiza, la lujosa residencia de tres pisos de Jorge Amílcar Olán destaca por su fachadas de color rojo e impresionantes comodidades. La propiedad cuenta con una alberca en la parte superior y un comedor al aire libre con una espectacular vista panorámica al famoso lago de Lugano.
Pese a costar millones de pesos y disponer de personal de servicio traído desde el país, el empresario vive literalmente a salto de mata y no parece disfrutar los lujos. Encerrado junto a su familia, evita salir a la alberca, al jardín o a tomar el sol, pasando horas acostado en el sillón revisando su celular entre cuadros de ansiedad y depresión para evadir la luz pública.