“A veces ni siquiera teníamos mesas, teníamos que escribir en nuestras rodillas y las sillas se rompían”. Así describe un estudiante (que pidió el anonimato por miedo) su paso por el Campus Xochimilco de la Universidad para el Bienestar Benito Juárez.
Lo que el gobierno presume como un logro educativo, por dentro se cae a pedazos. En este plantel, donde se imparte la Licenciatura en Educación Básica y Patrimonio Histórico, los alumnos no solo luchan por aprender, sino por no llevarse plagas a su casa.
Infestación de chinches y abandono en Universidad del Bienestar Xochimilco
La precariedad no es solo de mobiliario. El testimonio recabado por Fuerza Informativa Azteca revela un problema de salubridad grave:
“Hace unos años inclusive tuvimos infestación de chinches que hasta el momento no lo han solucionado”.
A esto se suma la falta de docentes. Para atender a más de 150 alumnos repartidos en cuatro semestres, apenas hay entre ocho y diez profesores. “No se dan abasto, muchas veces no teníamos clases”, denuncian.
Universidades del "Malestar"...
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) February 3, 2026
En #Xochimilco denuncian: chinches, maestros malpagados y títulos sin validez.
Estudiantes sin mobiliario, docentes que ganan menos de 12 mil y egresados rechazados en el campo laboral.
Una escuela creada para el bienestar… que hoy se vive como… pic.twitter.com/ZEcvINTWqk
Maestros “becarios” de 12 mil pesos
La crisis también golpea a los docentes. Lejos de tener plazas dignas, los profesores de la UBBJ Xochimilco laboran en condiciones lamentables:
- Sueldo: Menos de 12 mil pesos mensuales.
- Estatus: No están contratados formalmente, figuran como “becarios”.
- Prestaciones: Sin seguridad social (ISSSTE) ni beneficios de ley.
“Por eso se van”, explica el alumno, evidenciando la rotación constante de personal que afecta la calidad educativa.
La estafa final: “No aceptamos esa universidad”
Lo más doloroso llega al final de la carrera. Después de soportar las chinches y la falta de maestros, los egresados se topan con una pared en el mundo real: sus estudios son vistos con desconfianza.
“Muchas empresas privadas no nos quieren contratar... luego luego ven que es Universidad del Bienestar Benito Juárez y dicen: ‘No, no aceptamos esa universidad’”. Además, persisten las quejas sobre la falta de entrega de títulos o la validez oficial de los mismos.
Mientras hospitales y escuelas carecen de recursos, la seguridad se derrumba y epidemias amenazan, nuestros legisladores se toman puentes, se pelean y olvidan rendir cuentas.
— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias) February 3, 2026
El país que necesitamos no se construye solo con discursos: se construye con voto, conciencia y… pic.twitter.com/55SFosPTlH
El estudiante que se atrevió a denunciar estas condiciones pagó caro su valentía. Asegura que, tras alzar la voz, las autoridades del plantel tomaron represalias directas: “Me dijeron: ‘sabes qué, estás reprobado, ya no te queremos aquí'".
Irónicamente, la directora general del sistema, Raquel Sosa, había sugerido este plantel en crisis como la “solución” para reubicar a los estudiantes desalojados del plantel Cuauhtémoc, proponiendo moverlos de una escuela sin sede a una escuela con plagas.