Yusneylis Guzmán, medallista olímpica cubana, abandona en México a la delegación de Cuba. La ganadora de la medalla de plata en París 2024 viajaba a una base de entrenamiento en Brasil, pero aprovechó su paso por territorio azteca para separarse del grupo y tomar su propio rumbo.
Hasta ahora, ni el l Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) ni la Federación Cubana de Lucha dan la cara para explicar cómo su mejor atleta femenina del año simplemente desapareció del radar.
Una fuga que golpea el orgullo deportivo
El escape no es cualquier baja. Guzmán no solo hizo historia al colgarse la plata en la división de los 50 kilogramos; también dominó su disciplina ganando oros en los Panamericanos de Santiago 2023 y los Centroamericanos de San Salvador. Era la joya de la corona de la lucha libre en la isla, y ahora prefirió buscar estabilidad económica y profesional lejos de casa.
LUCHA | Jacqueline Mollocana ya lucha con la cubana Yusneylis Guzmán en busca de la final 50 Kg. Libre femenino . #TeamEcuador @Lima2019Juegos https://t.co/02sS70ndLD
— Comite_Olimpico_Ecu (@ECUADORolimpico) August 8, 2019
¿Por qué los atletas cubanos ya no regresan?
Detrás de estas deserciones hay un colapso total. Cuba vive una crisis económica severa: desabasto de comida, medicinas y apagones diarios. Los deportistas de alto rendimiento entrenan en instalaciones deterioradas y sin equipo moderno.
Además, el gobierno frena su desarrollo. Las autoridades retienen gran parte de sus sueldos cuando compiten fuera y los obligan a triangular todo ingreso mediante federaciones oficiales. Por eso, cualquier viaje internacional se vuelve la oportunidad de oro para huir, buscar contratos de forma independiente y enviar dólares a sus familias.
La estampida en los Juegos de París
El caso de Guzmán sigue el libreto que dominó el verano. Antes de inaugurar la justa olímpica, la judoca Dayle Ojeda (+78kg) botó la concentración en París y desapareció. A ella se sumaron figuras como Magdiel Estrada y Mairelys Inojosa, elevando a más de 20 la cifra de atletas de la isla que decidieron dejar el uniforme atrás para competir bajo otras banderas y buscar un mejor futuro.
