El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, acudió a Durango para sostener un encuentro privado con las madres, padres y familiares de los bebés fallecidos en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital General de Zona No. 1.
Durante la reunión, el funcionario emitió una disculpa a nombre de la institución y escuchó de primera mano los reclamos de los afectados ante la tragedia ocurrida en el área médica.
El encuentro se dio en medio de la exigencia de respuestas claras sobre las condiciones que rodearon los decesos en el centro hospitalario. Según la información oficial y los reportes difundidos, durante la junta se detallaron las medidas de apoyo y el establecimiento de un canal de comunicación directo para cada núcleo familiar, fijando un nuevo plazo de quince días para una próxima revisión conjunta de los avances.
Inspección interna y opacidad institucional en torno al caso
Tras la reunión con los familiares, el titular del instituto y equipos encargados de las indagatorias realizaron una revisión en las instalaciones del HGZ No. 1 junto con el cuerpo de gobierno de la unidad.
La inspección se centró en evaluar el abasto de insumos médicos y las condiciones generales de operación tras los señalamientos por las fallas en el área neonatal.
No obstante, organizaciones civiles y familiares han señalado que las acciones institucionales llegan tras semanas de presión y cuestionamientos sobre la calidad y seguridad en los servicios de salud pública del estado, exigiendo que las investigaciones deslinden responsabilidades de manera transparente más allá de los posicionamientos oficiales emitidos por la dependencia.
