Diana no sabe por qué Jesús siempre anda metiendo su cuchara en la vida de su hija. Asegura que el difunto hijo de Jesús siempre fue un bueno para nada; siempre le hizo la vida imposible a su hija Jessica. Ahora, Jesús cree que porque le da dinero a Jessica, ya se puede meter en la educación de su nieto. ¡Está mal!