En el Feng Shui, cada planta tiene una energía especial que puede influir en el ambiente del hogar. La lavanda está relacionada con el crecimiento, los nuevos comienzos y la buena energía. Se cree que su aroma ayuda a crear un espacio tranquilo, da claridad a la mente y favorece al descanso, por eso es una de las mejores opciones para llenar tu casa de calma y armonía.
Te dejamos estas recomendaciones muy sencillas de dónde debes poner tu lavanda y te aseguramos que una vez que conozcas todos sus beneficios te convencerás de hacerla parte de tu espació más privado.
Los mejores lugares para colocar tu lavanda en casa
Detrás de la puerta.

Poner unas ramitas de lavanda en casa justo detrás de la puerta principal, también se puede colocar en una linda maceta a un costado de la puerta.
Esto hará que no ingresen las malas vibras y así le dará paso a la abundancia y buenas energías.
En tu habitación.

Tener lavanda en tu habitación puede ser una excelente forma de crear un espacio más tranquilo y agradable. Puedes ponerla en un florero o en una pequeña planta sobre un mueble cercano a donde duermes. Su presencia aporta una sensación de paz y armonía que ayuda a relajar la mente después de un día pesado. Además, su esencia natural favorece un ambiente perfecto para desconectarte, sentirte más en calma y disfrutar de un sueño mucho más reparador.
En la cocina

Dentro del hogar, la cocina es un espacio muy importante porque ahí se crea la energía que alimenta y reúne a la familia. Por eso, colocar lavanda en esta área puede ayudar a mantener un ambiente equilibrado y agradable. Lo ideal es ponerla cerca de una ventana o en una repisa donde reciba luz y se vea bonita, pero sin estorbar al momento de cocinar o preparar los alimentos. Así, además de decorar, aportará una sensación de frescura y armonía al lugar.
En el baño.

El baño suele ser un lugar donde se concentra la humedad y, con ella, una sensación de energía pesada o poco renovada. Por eso, agregar lavanda en este espacio puede ayudar a darle un aire más fresco y ligero. Lo mejor es colocarla en una repisa donde circule bien el aire, de preferencia cerca de una ventana para que reciba ventilación natural.
Cuidados de la lavanda
La lavanda es una planta resistente que puede mantenerse en buen estado incluso cuando pasa un tiempo sin recibir agua. Aun así, es importante estar al pendiente de su cuidado, sobre todo durante su etapa de crecimiento. En esos meses necesita un riego moderado, suficiente para mantener la tierra en buenas condiciones, pero sin excederse, ya que demasiada agua puede afectar su desarrollo.
- Evitar mojar sus ramas y flores, si las regamos corremos el riesgo de que en la planta proliferen hongos.
- En épocas de frío, es recomendable regar la lavanda con menos frecuencia. Lo ideal es hacerlo durante las horas más cálidas del día. Esto ayuda a que la tierra absorba bien el agua y evita que, al caer la noche, las raíces conserven demasiada humedad, ya que eso podría afectar su salud y crecimiento.
- Durante la temporada de calor, lo mejor es regar la lavanda de forma constante, aproximadamente una vez por semana. Antes de hacerlo, es importante revisar que la tierra esté seca. Si aún se siente húmeda, lo mejor es esperar un poco más antes de volver a añadir agua.

Aunque muchas plantas necesitan fertilizante para crecer bien, en el caso de la lavanda no es algo esencial. Lo que realmente ayuda a mantenerla fuerte y bonita es podarla de vez en cuando.
Esto no debe confundirse con cortar algunas flores para usarlas como decoración o para otros fines, según el portal Vanitatis. Lo ideal es hacer una poda ligera al inicio de la primavera o cuando comienza el otoño, siempre evitando su etapa de floración. Lo importante es no recortar más de la mitad de la planta. Con este cuidado, se favorece el crecimiento de nuevas ramas y se estimula una floración más abundante y saludable.
