Alberto Guameru, exfutbolista formado desde los cuatro años e hijo de un jugador profesional, confesó que subestimó la exigencia de Exatlón México, pues el ritmo físico, la presión y la dificultad de competir con pulsaciones altas hacen que los circuitos sean mucho más complejos de lo que se ve en televisión; aun así, aseguró que quiere formar parte de la competencia porque esa presión es lo que le da vida a un deportista y promete mostrar entrega total, espíritu competitivo y diversión en cada carrera.