El Equipo Azul celebró con gran emoción su llegada a la Villa 360, mientras del lado rojo la derrota dejó rostros marcados por la frustración, como los de Mati, Humberto y Mono, quien reconoció que los azules fueron superiores y confesó que, tras perder, solo tenía ganas de llorar, aunque decidió guardar esas lágrimas para un momento de felicidad, reflejando el duro impacto emocional que dejó este resultado en la competencia.