La movilidad eléctrica avanza con fuerza en nuestro país y ahora llega a las dos ruedas con el relanzamiento de Can-Am en México. Después de casi 40 años, la marca vuelve a fabricar motocicletas en territorio nacional, presentando dos modelos 100% eléctricos: Can-Am Pulse y Can-Am Origin.
La Can-Am Pulse está diseñada para conquistar la ciudad. Su estilo naked ofrece dinamismo, aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 3.8 segundos y una autonomía urbana de hasta 160 km. Equipada con pantalla táctil, modos de manejo inteligentes y un sistema de carga rápida que permite recuperar el 60% de la batería en 50 minutos, es una opción pensada para quienes buscan practicidad, conectividad y velocidad.

La Can-Am Origin, por su parte, es una moto dual-sport lista para carretera y terracería. Con suspensión de largo recorrido, seis modos de manejo —dos de ellos off-road— y autonomía de 145 km, representa el balance perfecto entre aventura y tecnología eléctrica.
Can-Am en México no es solo comercial: también es industrial y sustentable. En diciembre de 2024 salió de la planta de Querétaro la primera Origin ensamblada en el país. Esta fábrica, certificada bajo estándares LEED, es un ejemplo de producción responsable y generará cientos de empleos especializados.
Con esta apuesta, BRP México no solo trae motos, sino que impulsa un cambio en la cultura del motociclismo nacional: más limpio, más tecnológico y hecho en México.