A través de imágenes inéditas y testimonios de familiares y amigos cercanos, el documental traza un recorrido por la vida de Christopher Reeve, desde sus inicios como actor hasta su trágico accidente que lo dejó cuadripléjico.
La película destaca no solo su brillante carrera en Hollywood, sino también su incansable lucha por mejorar la calidad de vida de las personas con lesiones medulares, convirtiéndose en un símbolo de esperanza y determinación.