Nuevamente, le dan a Sergio la oportunidad de declarar en contra de Javier, para poder así también ayudar a Lucía, pero se niega y prefiere que lo trasladen a un penal. Gonzalo busca a María para informarle que Sergio está en el ministerio y la policía lo detuvo infraganti robando un auto y ella no cree que sea cierto. Enrique se encuentra desesperado, aunque empieza a dudar de la inocencia de su hijo, pero aun así busca ayudarlo, ya que cree ser el culpable de las malas decisiones de Sergio.