Roberto acusa a su mamá de tratar mal a Don Florentino, su abuelo, y de querer correrlo de su propia casa. Sin embargo, Patricia asegura que esa casa le pertenece porque su mamá se lo dijo antes de morir. Don Florentino está harto de su hija Patricia y de Mario, quien se niega a entregar la tarjeta de Don Florentino, pues con ese dinero cubren los gastos de la casa. ¿Llegaría a enfrentar consecuencias legales?