La abrupta salida de Allan Saint-Maximin del América sigue dejando más preguntas que respuestas. Lo que inicialmente se presentó como un caso grave de racismo contra sus hijos ahora es observado con escepticismo dentro del propio club, donde distintas versiones internas apuntan a que la narrativa pública pudo haber servido como una vía rápida para facilitar su regreso al futbol francés con un nuevo equipo.
Desde Coapa, la historia comenzó a desmoronarse con el paso de los días. De acuerdo con reportes cercanos al entorno americanista, la relación entre el atacante francés y el cuerpo técnico encabezado por André Jardine nunca terminó de cuajar, aunque no por falta de minutos o decisiones tácticas, como se llegó a especular en un inicio.
El punto de quiebre habría sido otro: la disciplina.
¿Qué detonó realmente la salida de Saint-Maximin del América?
Dentro del club se comenta que el malestar surgió cuando Jardine llamó la atención del futbolista por descuidar aspectos básicos de su preparación. En específico, su alimentación. Saint-Maximin habría ignorado el plan nutricional impuesto por el equipo, convirtiéndose en cliente frecuente de una pizzería ubicada frente a las instalaciones del club, además de una taquería popular entre los jugadores.
Estas conductas no pasaron desapercibidas para el cuerpo técnico, que comenzó a cuestionar su compromiso. A eso se sumaron otros factores: llegadas tarde, poca intención de integrarse al grupo y nulo esfuerzo por aprender español, elementos que fueron generando un ambiente tenso en el vestidor.
El rendimiento tampoco ayudó. En 16 partidos oficiales con América, Saint-Maximin apenas marcó tres goles, cifras que quedaron muy lejos de justificar la inversión cercana a los 4 millones de dólares anuales que América destinó a su contrato.
Muchas gracias por haber portado nuestros colores, Allan Saint-Maximin. 🦅
— Club América (@ClubAmerica) February 1, 2026
¡Te deseamos mucho éxito en tus futuros proyectos! 💪 pic.twitter.com/meCBNFOTzD
¿Fue el racismo una cortina de humo para volver a Francia?
La duda se fortaleció cuando, tras ser dado de baja de registro, no pasaron ni 72 horas para que el francés fuera anunciado como nuevo jugador del Lens, sublíder del futbol de Francia. Esa rapidez levantó sospechas dentro del club, donde algunos directivos consideran que el tema racial pudo haberse utilizado como argumento para romper de inmediato su vínculo con el América.
A esto se agregan los privilegios contractuales que marcaron distancia con el resto del plantel: viajes en clase ejecutiva, hospedaje en suites y un trato diferenciado que nunca terminó de caer bien en el vestidor. Lejos de integrarlo, esos beneficios reforzaron su aislamiento.
Hoy, en América no minimizan la gravedad de una acusación por racismo, pero internamente se cuestiona si realmente ocurrió o si fue el recurso final para justificar una salida anticipada. La sensación que queda es clara: cuando el rio suena, agua lleva, y en este caso, el ruido apunta más a una ruptura deportiva que a un conflicto social.
𝘉𝘐𝘗 𝘉𝘐𝘗 💨@asaintmaximin, une arrivée à toute vitesse !#SaintMaximin2026 pic.twitter.com/VT4xqhr0GK
— Racing Club de Lens (@RCLens) February 2, 2026
