La salida de prisión de Caín Velásquez este fin de semana no fue producto de un giro inesperado, ni de una decisión de último momento. Detrás de su libertad condicional existe un elemento jurídico preciso que terminó siendo determinante: la acreditación de 1,283 días cumplidos antes de la sentencia formal. Ese cálculo, que suele pasar desapercibido fuera del ámbito legal, fue la pieza clave que redujo significativamente el tiempo efectivo que debía pasar bajo custodia.
El ex campeón de peso completo de Ultimate Fighting Championship había sido sentenciado a cinco años de prisión en marzo de 2025 tras aceptar cargos relacionados con un tiroteo ocurrido en 2022. Sin embargo, el tribunal reconoció el tiempo que ya había permanecido detenido y bajo medidas restrictivas, lo que cambió por completo el escenario.
¿Por este detalle fue decisivo en el caso Caín Velásquez?
En el sistema judicial de California, el tiempo en custodia previa —incluyendo detención preventiva y arresto domiciliario— puede ser acreditado como parte de la condena. En el caso de Caín Velásquez, ese periodo acumulado superó los tres años y medio, reduciendo de manera sustancial el tiempo restante por cumplir tras la sentencia.
Este reconocimiento permitió que el proceso avanzara hacia la libertad condicional mucho antes de lo que muchos anticipaban. Su agente, Mike Fonseca, confirmó la liberación una vez cumplidos los requisitos legales establecidos por el tribunal.
El caso se originó tras un incidente en el que el ex peleador persiguió el vehículo de Harry Goularte, acusado de abusar sexualmente de su hijo. Durante la persecución, el padre del acusado resultó herido por un disparo, lo que derivó en múltiples cargos contra el deportista.
Here's the moment Cain Velasquez reunited with his family
— Nolan King (@mma_kings) February 15, 2026
(Video courtesy of Mariachi Jalisciense) pic.twitter.com/g3AwgeYtrD
El impacto en su legado dentro de las artes marciales mixtas
Más allá del proceso judicial, la figura de Caín Velásquez sigue ligada a uno de los momentos más recordados en la historia de las MMA: su victoria ante Brock Lesnar en 2010 para conquistar el título mundial. Su carrera, desarrollada en gran parte con la American Kickboxing Academy, lo consolidó como uno de los peleadores más dominantes de su generación.
Incluso durante el proceso, la industria mostró respaldo. El presidente de la UFC, Dana White, lo describió como un profesional ejemplar en una carta presentada ante el tribunal, reflejando el respeto que mantiene dentro del deporte.
Hoy, su liberación marca un nuevo capítulo. El foco ya no está en el octágono, sino en reconstruir su vida personal tras un proceso que puso a prueba su futuro dentro y fuera del deporte.
