Sergio Pérez pasó buena parte de su carrera intentando demostrar que merecía un lugar en la Fórmula 1. Ahora que está de vuelta, después de un año fuera de la parrilla, tiene otra prioridad. Quiere decidir cómo terminará su historia.
El mexicano celebrará sus 300 Grandes Premios en casa, durante el fin de semana del Gran Premio de México, una cifra que hace unos años parecía imposible incluso para él. No se trata únicamente de alcanzar una marca redonda. Es la oportunidad de mirar el camino recorrido, reconocer lo que perdió durante la ausencia y entender por qué todavía encuentra motivos para seguir acelerando.
"Una locura celebrar mis 300 Grandes Premios en casa; todo lo que tuvo que pasar, perderme un año, todo para llegar aquí. Es un fin de semana especial para mí por todo lo que significa", dijo Pérez durante una conferencia de prensa en la Ciudad de México.
Pérez experimentó la presión de competir cada domingo y también la extraña sensación de contemplar desde su casa una carrera que durante años formó parte de su vida.
El Gran Premio de México de 2025 le permitió comprobarlo. Desde fuera, recordó el desfile de pilotos, el ruido de las tribunas y la energía que acompaña cada vuelta en el Autódromo Hermanos Rodríguez. Lo que antes podía parecer parte de la rutina adquirió otro significado cuando dejó de pertenecerle.
"Fue raro ver el Gran Premio del año pasado desde fuera. Me recordaba todas las emociones, todo lo que vivía el domingo: el desfile, toda la gente. Cuando lo estaba viendo desde casa sí costaba trabajo por todo lo que significa!"
Checo Pérez habla sobre su primera temporada con Cadillac 🗣️🏎️ El piloto mexicano dice que 2026 ha sido un año intenso y que intenta colocar a la escudería entre las mejores de la Fórmula 1. https://t.co/eTy8Vijlid
— TV Azteca Deportes (@AztecaDeportes) October 27, 2026
La ausencia no apagó su deseo de correr. Le permitió distinguir entre la necesidad de conseguir resultados y la posibilidad de disfrutar el camino. También le dio una razón para volver, aunque el regreso significara comenzar otra vez desde atrás.
Cadillac le ofrece un nuevo comienzo
Pérez encontró en Cadillac un proyecto diferente a los que había conocido durante su trayectoria. Ya no se trata solamente de llegar a un equipo competitivo y aprovechar las herramientas disponibles. Ahora también debe contribuir a construirlas.
El mexicano participa en el desarrollo de la escudería, aporta su experiencia y ayuda a definir el rumbo de una estructura que aspira a convertirse en protagonista de la Fórmula 1.
"Con Cadillac toman mucho en cuenta todo lo que digo. También fuera de la pista es muy importante liderar al equipo, traer nuevos talentos y apoyar en el desarrollo; ha sido un año muy intenso", explicó.
El desafío exige paciencia. Pérez sabe que una escudería no se transforma de un día para otro y que el crecimiento depende de decisiones que tardan meses en mostrar sus efectos.
"Sabíamos que iba a ser un año complicado; empezar un año desde cero sería difícil, pero tengo confianza para el otro año, para mitad de la temporada, de que haya resultados".
La motivación es distinta a la que tenía cuando llegó a la categoría. Entonces buscaba abrirse camino entre los mejores. Hoy quiere dejar una base sobre la que otros puedan construir.
Eso no significa que haya renunciado a la ambición de competir. Su intención es aprovechar esta etapa para conseguir resultados y despedirse satisfecho con lo que logró. La diferencia es que ahora contempla el final como una decisión propia, no como una consecuencia inevitable de las circunstancias.
"Quiero cerrar mi carrera con broche de oro cuando yo quiera, tal como cuando regresé: tanto el inicio como el cierre".











