La victoria de Argentina ante Egipto no solo dejó una remontada histórica en los libros de la la Copa Mundial de la FIFA™, sino también momentos de profunda humanidad por parte de su entrenador, Lionel Scaloni. Tras el pitazo final, el técnico se mostró visiblemente conmovido, a tal punto que le resultó imposible completar las entrevistas de rigor. Esta sensibilidad, que ya no intenta ocultar, le ha valido un apodo tan peculiar como cariñoso por parte de sus dirigidos: "La Llorona".
Lejos de molestarse por el sobrenombre, lo abrazó con naturalidad. El entrenador reconoció que las lágrimas son una constante en su gestión, aunque no siempre se hagan visibles frente a las cámaras. "Siempre me emociono, pasa que a veces salen las lágrimas y a veces no", confesó en conferencia de prensa, intentando explicar la intensidad que vive desde el banco.
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"Salieron en el vestuario las lágrimas, me dicen 'La llorona', pero no me importa", reveló con una sonrisa, restándole importancia a la broma del vestuario. Para el DT, esta sensibilidad es, en realidad, el motor que lo mueve: "Yo no sé lo que pensarán todos los demás entrenadores, pero yo creo que la mayoría que ha jugado al futbol se hicieron entrenadores por lo de hoy, por esas emociones, por la adrenalina de llegar a ganar algo, por cuando vas perdiendo intentar darlo vuelta".

Scaloni destacó la mística de la Selección Argentina
El apodo refleja el vínculo íntimo entre el cuerpo técnico y el plantel. A pesar de la exigencia máxima que impone la competencia, existe una complicidad donde el entrenador puede permitirse mostrar su vulnerabilidad. Esa conexión emocional, según el propio Scaloni, es la que termina contagiando a los jugadores en los momentos límite, como ocurrió contra Egipto, donde la fe ciega en el plan de juego permitió revertir un 0-2 adverso.
"Eso lo hicimos toda la vida y lo vamos a seguir haciendo", prometió Scaloni, dejando en claro que, sin importar cuántas veces deba secarse las lágrimas, su compromiso con el equipo y con la idea de ir siempre hacia adelante permanece intacto. Para el hincha argentino, que "La Llorona" se emocione es, casi siempre, señal de que algo grande está pasando en el campo de juego.
