Antonio Ubaldo Rattín fue un jugador argentino que en un Mundial pudo generar tanta repercusión hasta el punto de que la FIFA debido a su conducta tuvo que modificar su reglamento y además introducir el uso de tarjetas en los enfrentamientos.
Este hecho se registró durante el cotejo correspondiente a los Cuartos de Final del certamen desarrollado en 1966. En aquel torneo se encontraron argentinos e ingleses en una cita un poco tensionante.
#ProfundoDolor La Asociación del Fútbol Argentino expresa su más profundo pesar por el fallecimiento de Antonio Ubaldo Rattín, histórico emblema de Boca Juniors y de la Selección Argentina. Acompañamos con un fuerte abrazo a su familia, seres queridos en este difícil momento. pic.twitter.com/8lWijPJPGn
— AFA (@afa) July 11, 2026
El ex defensor protestaba constantemente las decisiones del árbitro pero debido a su desconocimiento en el idioma alemán, el futbolista no pudo hacerse entender con sus reclamos. Con el paso de los minutos, Rattin buscó la manera de poder comunicarse con el silbato, pero debido a esta situación considerada como agresiva por parte del referí, recibió a cambio gestos de que dejara el terreno de juego.
El zaguero sudamericano se mantuvo en la cancha durante 10 minutos en un cotejo que concluyó con una caída para la Albiceleste que perdió el partido por 1 a 0 ante los europeos y con un jugador menos en su plantilla.
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¿Cuál fue la decisión del ente rector del fútbol mundial?
En aquel momento, Stanley Rous, presidía la entidad internacional y debido a este polémico asunto realizó algunas modificaciones con el objetivo de encontrar una manera para que no hubiesen confusiones con respecto a las determinaciones disciplinarias que tuvieran lugar en un enfrentamiento.
Junto al ex árbitro Ken Aston propusieron la tarjeta amarilla, elemento vinculado con un primer apercibimiento y la tarjeta roja, directamente para la expulsión de un deportista en el campo.
Dicha novedad fue implementada finalmente en el Mundial celebrado en nuestro país en 1970, medida que evidentemente sirvió para el desarrollo de los compromisos que fueron testigos de la consagración de Brasil del histórico Pelé en una final celebrada en el imponente Estadio Ciudad de México.
