A los 14 años Karim López tomó un avión sin su familia y cruzó el mundo para perseguir un sueño que, desde niño, nunca le pareció imposible.
Ahora, cinco años después, está a las puertas de la NBA.
El mexicano afrontará con los Memphis Grizzlies Memphis Grizzlies su primer training camp de la liga estadounidense con una historia poco común detrás.
España, Nueva Zelanda y otros destinos formaron parte de un recorrido que comenzó cuando decidió dejar su casa siendo apenas un adolescente para buscar un nivel de competencia que lo acercara al basquetbol profesional.
He crecido muchísimo en los últimos cinco años desde que salí de casa. Irme a los 14 años no fue fácil, pero tienes que crecer, madurar y convertirte en un hombre”, contó López en el Media Day de los Memphis Grizzlies.
La experiencia también le permitió conocer diferentes estilos de juego y ligas. Para él, esa variedad terminó convirtiéndose en una herramienta que ahora puede ser importante en el escenario más exigente de su carrera.
He visto diferentes tipos de basquetbol, distintos estilos y diferentes ligas. Siento que eso me ha ayudado a mejorar mi capacidad de adaptación y a poder ajustarme rápidamente”, explicó.
La NBA ya no es un sueño, es el siguiente paso El training camp representa una nueva prueba. El sonorense sabe que todavía tiene mucho por aprender, pero llega sin la necesidad de aparentar algo que todavía no es.
Diría que soy un jugador completo. Siento que puedo hacer muchas cosas en la cancha y ayudar a un equipo a ganar”, afirmó López-
Su tamaño y longitud le permiten a Karim López defender varias posiciones, mientras que también identifica el rebote y las jugadas de esfuerzo como parte de su repertorio.
Pero hay otro aspecto que considera fundamental: su capacidad para leer lo que ocurre en la cancha.
🏀🇲🇽 El sonorense Karim López en la tomas oficiales de @memgrizz .#MéxicoJuegaBasquet pic.twitter.com/7PtzfxkRdt
— Básquetbol Mexicano 🏀🇲🇽 (@BasquetMexico) September 28, 2026
La prioridad, sin embargo, está clara. Antes de pensar en convertirse en una figura de la liga, quiere adaptarse al ritmo de la NBA, conocer a sus compañeros y entender lo que el equipo necesita de él.
Soy joven. No soy el mejor jugador del mundo. Estoy enfocado en lo que hago bien. Todavía hay mucho trabajo por hacer”, reconoció.