El mundo del automovilismo vive uno de sus escándalos más perturbadores en años recientes. Joey Mawson, piloto australiano de 29 años, ha sido identificado como el presunto responsable de agredir sexualmente a una enfermera que formaba parte del equipo médico encargado de cuidar al siete veces campeón del mundo de Fórmula 1, Michael Schumacher.
¿Quién es Joey Mawson, el piloto acusado de agredir a la enfermera de Schumacher?
Joseph "Joey" Mawson nació el 27 de marzo de 1996 en Sídney, Australia. Su carrera en el automovilismo comenzó a destacar desde joven en las categorías formativas, donde compitió de tú a tú contra figuras que hoy brillan en la Fórmula 1, como Lando Norris y George Russell.
Su mayor logro llegó en 2016, cuando se consagró campeón de la ADAC Fórmula 4, derrotando en esa temporada precisamente a Mick Schumacher, hijo de la leyenda de la F1. Esa rivalidad dentro de la pista se convirtió con el tiempo en una amistad cercana, lo que le abrió las puertas de la familia Schumacher.
Tras su paso por la GP3 con el equipo Arden International, donde logró dos podios, Mawson fue transitando por diversas categorías. En 2021 y 2022 conquistó el título de la S5000 de Australia, la categoría de monoplazas más importante de su país natal.
Sin embargo, su carrera tomó un camino muy distinto en mayo de 2023, cuando dio positivo en un control antidopaje, lo que le valió una suspensión de tres años por parte de la Agencia Mundial Antidopaje. Esta sanción se levantará el 13 de mayo de 2026.
Por qué Schumacher necesita enfermeras casi a tiempo completo
El 29 de diciembre de 2013 marcó el fin de la vida pública de Michael Schumacher para siempre. El heptacampeón del mundo se golpeó la cabeza contra una roca mientras esquiaba en la estación de Méribel, en los Alpes franceses, sufriendo un traumatismo craneoencefálico severo que lo mantuvo en coma inducido durante casi seis meses.
Las lesiones neurológicas que dejó el impacto son de tal gravedad que Schumacher requiere atención médica especializada las 24 horas del día. Su residencia en Gland, Suiza, fue completamente adaptada como una clínica privada, con equipos de monitoreo, fisioterapeutas, neurólogos y, sobre todo, un equipo rotativo de enfermeras que garantizan su cuidado permanente.
Los costos de este tratamiento continuo se estiman en varios millones de euros al año. La familia ha tenido que enfrentar incluso intentos de extorsión de ex empleados que exigieron hasta 15 millones de euros por no filtrar imágenes del expiloto, casos que terminaron en condenas judiciales.
Según reportes de enero de 2026, Schumacher ya no estaría completamente postrado y tendría cierta movilidad asistida dentro de la mansión. Sin embargo, su esposa Corinna ha mantenido un hermetismo absoluto sobre su estado real, limitando el acceso incluso a amigos cercanos y excompañeros de la Fórmula 1.
