Prichard Colón murió este 13 de agosto luego de un calvario que comenzó el 17 de octubre del 2015, cuando Terrell Williams, su rival en el estado de Virginia, Estados Unidos conectó varios golpes en su nuca, provocando un daño cerebral que lo afectó hasta sus últimos días.
En una noche triste y desafortunada para Colón y Williams, este último le pegó en zonas prohibidas de la cabeza al menos en los rounds siete, ocho y nueve, dañándolo.
Colón se fue del ring aturdido, en el vestidor sintió mareos y vomitó y fue llevado a un hospital donde se encontró un derrame cerebral que lo condujo a estado de coma por más de 200 días.
Prichard Colón desde entonces, tuvo mejorías, pero siempre necesito asistencias y estar prácticamente atado a una cama o silla, por lo que su lucha y la de su familia fue desgastante.
Terrell Williams luego de esa no para el olvido, tuvo cuatro citas más en el encordado, pero en una entrevista realizada en 2018, explicó que en realidad ya no quería pelear y que lamentaba y rezaba siempre por Prichard.
El día que Terrell Williams rompió el silencio sobre el combate que definió la vida de Prichard Colón
Rezo todos los días por Prichard y eso nunca va a cambiar. Le deseo nada más que paz y salud”, comentó Williams quien fue el verdugo de esa terrible pelea.
“Todos los boxeadores son hermanos y nunca dañaría intencionalmente a alguien así”, comentó el peleador.
Williams también recordó que la familia de Colón lo culpaba por ese accidente aunque él creía que no había sido el responsable.
Además comentó que luego de esa noche, volver a pelear fue algo que le costó mucho trabajo.
“Sinceramente nunca quise volver a pelear después de esa pelea. Lo entiendo y sé que no hice nada malo esa noche. Prichard era un joven con un futuro brillante, que iba a aportar cosas buenas al mundo”, sostuvo Williams.
Concluyó afirmando que “eso ha sido duro para mí también”.