La ameba "comecerebros", conocida científicamente como Naegleria fowleri, es un microorganismo que vive principalmente en ambientes de agua dulce. Conocer dónde puede encontrarse ayuda a identificar los lugares en los que existen riesgos de exposición.
¿En qué tipo de agua vive la Naegleria flowleri?
La ameba "comecerebros" vive principalmente en agua dulce templada o caliente. Puede encontrarse en lagos, ríos, estanques y aguas termales, además de otros ambientes de agua dulce.
También se ha detectado, en casos poco frecuentes, en agua de la llave y sitios recreativos con desinfección deficiente.
Además, la ameba puede concentrarse en el sedimento de fondo de lagos, ríos y estanques, especialmente en aguas poco profundas y cálidas.
¿Puede vivir la ameba comecerebros en aguas termales?
Sí, la Naegleria fowleri, conocida como ameba comecerebros, puede vivir en aguas termales, porque se desarrolla en ambientes de agua dulce cálida o caliente.
De hecho, las aguas termales se encuentran entre los ambientes naturales donde puede estar presente. Sin embargo, su presencia no significa que todas las aguas termales estén contaminadas.
¿La Naegleria flowleri puede estar en el agua de la llave?
Sí, la ameba comecerebros puede encontrarse en el agua de la llave, aunque esto es poco frecuente. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) señalan que se han registrado infecciones asociadas con agua de la llave contaminada, especialmente cuando el agua no ha sido desinfectada adecuadamente o existen condiciones que permiten que la ameba sobreviva.
¿Cómo se transmite la ameba comecerebros?
Beber agua contaminada no causa la infección. El riesgo ocurre cuando el agua que contiene la ameba entra por la nariz, por ejemplo, al nadar o al utilizar agua contaminada para enjuagarse la nariz.
Una vez que entra por las fosas nasales, la ameba puede desplazarse hacia el cerebro a través de los conductos y provocar una infección que daña progresivamente el tejido cerebral, llegando a causar:
- Alucinaciones
- Dolores de cabeza
- Problemas de equilibrio
- Vómito
- Fiebre o sensibilidad a la luz.
Los síntomas suelen aparecer aproximadamente entre uno y 12 días después de que la ameba entra hacia los conductos nasales, y si no se realizan los análisis correspondientes, es muy difícil detectarla.
