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El viaje terminó en prisión: interceptan autobús con clorhidrato de metanfetamina oculto entre pasajeros

Un viaje rutinario escondía un cargamento millonario. Los traficantes usaron a los pasajeros de escudo para meter más cristal a la zona yucateca.

Dos personas son detenidas por presunta poseción de mentafetamina
Abraham “N” y Gabriel “N” ocupaban sus asientos como dos viajeros más| FGR

Un autobús con clorhidrato de metanfetamina casi logra cruzar la frontera entre Campeche y Yucatán. Lo que parecía un viaje normal de pasajeros en noviembre de 2025 terminó con dos hombres enfrentando la realidad de una condena de casi nueve años de prisión.

Abraham "N" y Gabriel "N" pensaron que la librarían al mezclarse entre familias y trabajadores que usan diario la carretera federal para ir a Mérida. Subieron al camión, acomodaron sus mochilas como si llevaran ropa o comida y se sentaron a esperar. Pero la jugada les salió mal justo en el kilómetro ciento cuatro del municipio de Halachó.

El olfato que arruinó el negocio

Justo al llegar al puesto de control fitosanitario, donde normalmente revisan que no pasen frutas con plagas, los militares marcaron el alto. Esta vez no buscaban naranjas contaminadas. Un perro entrenado subió al pasillo y no tardó en marcar el equipaje de estos pasajeros.

Adentro de las mochilas no había pertenencias comunes, llevaban más de 14 kilos de droga de diseño listos para inundar las calles. Imagina la tensión en los asientos cuando pidieron a los dueños bajar del camión.

Cabe resaltar, que este tipo de droga altera de golpe el cerebro. En las calles la mueven disfrazada; a simple vista engaña a cualquiera porque parece un simple polvo blanco brillante o pedazos de vidrio transparente.

Sentencia sin ningún escape

Las autoridades juntaron todas las piezas del rompecabezas. No hubo necesidad de juicios largos; los detenidos sabían que estaban acorralados por las pruebas. Mediante un procedimiento abreviado, un juez en Yucatán dictó ocho años, diez meses y veinte días tras las rejas para ambos el jueves 29 de octubre.

El golpe les costó caro. Ya no volverán a viajar pronto por esa ruta ni por ninguna otra carretera. Usar el transporte público como escondite parecía el plan perfecto para burlar retenes, pero la jugada terminó entregándoles un boleto directo al penal. Es una clara lección de que el tráfico en las vías del sureste sigue siendo una ruleta rusa donde siempre pierden la apuesta.