Se cumplieron 113 días desde que Estados Unidos acusó a la cúpula política de Sinaloa por narcotráfico. Afectó al gobernador Rubén Rocha Moya, a alcaldes y a senadores como Enrique Inzunza. ¿Y qué ha pasado en México desde entonces? Absolutamente nada. En Morena armaron una auténtica receta de supervivencia mediática para congelar el caso. Si ustedes quieren saber cómo se cocina el blindaje perfecto para proteger a un narcopolítico, aquí les va la receta paso a paso.
Así es como Morena se envuelve en la bandera de soberanía para defender narcopolíticos
Las 4 claves de cómo blindó Morena a Rubén Rocha Moya tras acusaciones en EU
- Primer paso: Marinar con negación y una pizca de “montaje mediático”. Tras las acusaciones, Morena fijó la línea oficial de inmediato: negar todo y calificarlo como “ataque de la oposición e injerencia extranjera”. Obligaron a la militancia a cerrar filas y vendieron el cuento de que el “supuesto ataque” no era solo para Rocha o Inzunza, sino para toda la Cuarta Transformación.
- Paso 2: Ajo, cebolla y una pizca de “soberanismo”. Cuando la Fiscalía de Nueva York apretó las tuercas, la narrativa cambió. Ya no solo importaba desmentir los hechos; el truco era pegarle a las agencias estadounidenses. Envolvieron a los morenistas en la bandera del “nacionalismo” para decir que Estados Unidos andaba metiéndose en la política mexicana. Y mientras soltaban este discurso, los involucrados aplicaron la técnica del avestruz: esconder la cabeza y evitar apariciones públicas.
- Paso 3: Sellar con el argumento de “falta de pruebas”. Cuando el cuento de la injerencia extranjera se les empezó a agotar, se fueron a la trinchera burocrática. La orden del partido fue no engancharse en negar las acusaciones, sino exigir “pruebas claras” a Estados Unidos. Como en México no hay una queja formal presentada, no hay delito que investigar. Una trampa perfecta para que el partido y la FGR congelaran el caso, anulando cualquier posibilidad de investigar sus nexos con el narcotráfico.
- Paso 4: Reposar hasta sepultar el tema en el olvido. Esta es la fase final: apostarle al cansancio y al olvido. Ocultar el tema, no nombrar a los involucrados y esperar a que los problemas del día a día tapen el escándalo hasta convertir la sospecha en la nueva normalidad. Hoy en día, nadie sabe y nadie ha visto a Rocha Moya ni a Inzunza.
¡Y listo! Con ustedes el platillo: Narcopolítico a la impunidad. A más de 100 días, la receta les salió a la perfección: Rubén Rocha Moya y Enrique Inzunza siguen intocables gracias al blindaje del partido. Pero, hey, quién sabe, tal vez en 12 años llegue la justicia como en el caso del exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre.
Así es como Morena se envuelve en la bandera de soberanía para defender narcopolíticos
Y de cara a las elecciones de 2027, el mensaje no puede ser más claro y descarado: en Morena hay impunidad garantizada y cobijo total para la narcopolítica. Si estás con el régimen, no importa qué tan graves sean las acusaciones ni qué agencias te estén buscando; el partido te va a blindar a como dé lugar. Por lo pronto, la prioridad es asegurar el poder a toda costa sin importar qué tan sucia esté la mesa. Yo soy América López y esto es Casilla 27.