Hoy atenderse en hospitales públicos resulta insufrible, no solo no hay medicamentos, tampoco hay cirugías o insumos básicos, pero ¿qué pasa con los niños que su vida depende del tratamiento?
En Veracruz, esto es una realidad. Ya no protestan solo por demandas laborales, sino de un reclamo urgente y profundamente humano: medicamentos, cirugías y atención médica para niñas y niños con cáncer.
Madres y padres de familia han tenido que salir a las calles y, en muchos casos, interponer amparos legales para que el sistema de salud atienda a sus hijos, un derecho que se supone nuestra Constitución establece.
Hospital de altas carencias: la realidad del IMSS-Bienestar
El escenario se repite en hospitales públicos del estado, particularmente en aquellos que operan bajo el esquema de IMSS-Bienestar. Hoy se considera un hospital de altas carencias, donde faltan insumos básicos, medicamentos especializados y hasta material quirúrgico.
Estas condiciones han detonado las primeras manifestaciones del 2026, evidenciando un problema estructural que impacta directamente en la vida de los pacientes más vulnerables.
De acuerdo con la abogada Paola Castellanos, quien acompaña a varias familias en procesos legales, el número de casos va en aumento.
“Las familias están exigiendo la atención médica que no les están dando, cirugías, tratamientos o incluso citas con especialistas. Esto cada vez es más frecuente, ya es una realidad”, señala.
La falta de respuesta médica no solo retrasa diagnósticos, también agrava enfermedades y genera secuelas irreversibles, especialmente en menores de edad.
Crisis de salud en México: El drama de pagar por medicamentos en hospitales públicos
No solo son datos: José Luis y la espera que cambió su vida
Uno de esos casos es el de José Luis, un niño que esperó casi un mes para ser operado al inicio de su lucha contra el cáncer. Su madre, Rosalía Flores, relata que el tumor se encontraba en la mandíbula, lo que requería una cirugía compleja.
La demora para conseguir la placa de titanio necesaria para la cirugía provocó complicaciones graves. Según la abogada Castellanos, José Luis tuvo que ser intervenido nuevamente.
“Ya se le hizo una segunda operación y quedó con una parálisis parcial. Es muy probable que exista una tercera operación”.
Porque el desabasto de medicamentos marca de por vida a un paciente, que por algo se atiende en hospitales públicos; nosocomios que están lejos de garantizar el derecho a la salud
Amparos por desabasto de medicamentos en México
Ante la incertidumbre de que José Luis cuente con lo necesario para su rehabilitación, su familia decidió interponer un amparo, un recurso legal que obliga a las autoridades a garantizar el derecho constitucional a la salud.
Este tipo de acciones legales ha unido a fundaciones y colectivos que tramitan amparos de manera gratuita para padres de familia.
Datos de organizaciones como Cero Desabasto revelan que desde 2017 se han promovido casi 16 mil amparos en el país por falta de atención médica. Tan solo una fundación ha tramitado 50 amparos, la mayoría con resoluciones favorables para los pacientes.
Porque cuando la salud falla, las familias no deberían tener que protestar ni acudir a tribunales para salvar una vida.