La vida cotidiana en diversas localidades del Estado de México ha sufrido una transformación alarmante. Al caer la noche, el temor se apodera de los residentes debido a la presencia masiva de animales callejeros, en particular, por el ataque de perros .
Testimonios locales, como el de una vecina llamada Estela, revelan que caminar por la vía pública se ha convertido en una labor peligrosa. Algunos ciudadanos han optado por portar objetos defensivos, como bates de madera, ante la posibilidad de encuentros violentos con grupos que llegan a sumar hasta veinte canes en un solo sector.
El abandono de animales en el Estado de México genera una crisis de seguridad alarmante
La gravedad de esta situación quedó marcada por un evento ocurrido a mediados del año pasado en la unidad habitacional Bosques de Ecatepec. En aquella ocasión, un joven fue interceptado por un grupo de siete animales mientras regresaba de su jornada laboral, sufriendo heridas de consideración en su extremidad inferior derecha que requirieron atención hospitalaria. Sin embargo, este incidente no es un hecho aislado; en la zona se han documentado múltiples agresiones similares, afectando incluso a personas de avanzada edad.
Las estadísticas oficiales en Ecatepec son contundentes: se estima la existencia de aproximadamente un millón de animales, entre canes y felinos, deambulando por las calles. Esta cifra implica una relación de un animal en situación de abandono por cada habitante del municipio.
Las autoridades locales atribuyen este fenómeno al abandono masivo de mascotas por parte de la población y a la inexistencia de consecuencias legales efectivas para quienes realizan este tipo de actos, permitiendo que la problemática crezca sin control.
Según reportes de Mars Petcare, la población de animales domésticos en situación de desamparo en territorio mexicano alcanza al menos los 29.7 millones de ejemplares . Esta problemática tiende a agravarse de manera constante, pues las proyecciones del Congreso de la Ciudad de México señalan que anualmente cerca de medio millón de mascotas adicionales son expulsadas a la vía pública.
Agresiones por grupos de animales callejeros han aumentado
El fenómeno de las agresiones grupales se ha extendido a otros puntos del territorio mexiquense y estados vecinos con desenlaces fatales. Durante octubre de 2025, se registró un ataque en Ixtapaluca, mientras que en Tecámac la violencia de las jaurías cobró la vida de dos varones.
El evento más cercano en el tiempo tuvo lugar el pasado 9 de enero en Cuautla, Morelos, donde una mujer de 79 años fue víctima de un grupo compuesto por al menos quince animales.
La falta de programas de esterilización agrava la problemática del abandono
Los especialistas explican que el comportamiento agresivo responde a una dinámica territorial. Al congregarse en grandes grupos, los animales entran en estados de estrés motivados por la protección de sus hembras, su alimento y su espacio físico, lo que deriva en ofensivas contra los transeúntes.
Más allá del peligro físico inmediato, el abandono representa un riesgo sanitario severo. Las lesiones por mordedura funcionan como focos de infección y transmisión de diversas patologías, siendo la rabia la de mayor notoriedad entre una amplia lista de enfermedades vinculadas a la fauna callejera.
Finalmente, esta crisis es el resultado directo de la falta de programas de esterilización y de la irresponsabilidad de los propietarios. Aunque en la legislación mexicana el abandono se tipifica como una forma de maltrato sujeta a sanciones económicas y penas de prisión, la realidad administrativa muestra que estos castigos rara vez se ejecutan. Mientras la normativa no se aplique con rigor, la salud pública seguirá pagando el costo de un problema que parece no tener freno en las calles de la entidad.