5.4 millones de estadounidenses ya votaron, pero las Elecciones intermedias de Estados Unidos, conocidas como midterms, son mañana 3 de noviembre de 2026.
Sí, recordemos que aquí la votación empieza semanas antes de la jornada electoral, cuando las casillas abren desde las 06:00 de la mañana, hora del este, en estados como Nueva York y Connecticut.
Y aunque muchos interpretan la participación anticipada como una señal de una posible ola azul, es decir, una victoria amplia de los demócratas, mañana las urnas podrían contar otra historia en los estados clave.
El riesgo de las encuestas ante los votos reales
¿Por qué las encuestas podrían cambiar? Uno, porque todavía falta conocer la participación del día de la elección, cuando los republicanos suelen preferir votar.
Además, las encuestas también se equivocan. En las últimas tres elecciones presidenciales, a los republicanos les fue mejor de lo que anticipaban las encuestas.
La diferencia entre ambos partidos resultó más favorable para ellos por 2.7 puntos en 2024, 4.6 puntos en 2020 y 3.1 puntos en 2016.
54.5 millones ya votaron… pero mañana puede cambiarlo todo. ¿Habrá ola azul o las urnas sorprenderán otra vez? Demócratas y republicanos llegan a las elecciones intermedias con cierres de campaña, fracturas y una batalla por el Congreso. El resultado también importa a México, pues estará en juego quién respalda, negocia o frena las decisiones de Donald Trump. #Voces con Lucy Bravo (@BravoLucy) https://t.co/9kGX8OoEsL #Elecciones2026EU #ElPoderDelVoto
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) November 3, 2026
¿Qué nos dicen los cierres de campaña?
Trump eligió Washington, frente al monumento a Abraham Lincoln, y presentó su estrategia contra Irán como un éxito militar. Aseguró que Estados Unidos está ganando y que un acuerdo es posible, mientras el encarecimiento de los combustibles pesa en el bolsillo y en el ánimo de los electores.
Los demócratas cerraron insistiendo en el costo de vida, buscando convertir el malestar económico en votos, incluso en estados tradicionalmente republicanos como Iowa y Kansas, pero también llegan con fracturas en Michigan.
Haley Stevens terminó respaldando al rival republicano del candidato de su propio partido, Abdul El-Sayed.
Unos defienden su gestión; los otros piden un contrapeso para hacer frente a la agenda legislativa de Trump para la segunda mitad de su mandato.
Mañana sabremos qué mensaje convenció más y México tendrá que leer el resultado con atención: de este Congreso saldrán quienes acompañen, negocien o cuestionen las decisiones de Trump sobre nuestra relación.
