El gobierno de la Ciudad de México (CDMX) habilitó un recinto para perros rescatados del Refugio Franciscano, que presenta graves condiciones de bienestar animal, porque los animales viven entre sus propios orines y heces, sin protocolos de higiene adecuados ni coordinación entre el personal de limpieza y alimentación.
Hasta 12 perros de distintos tamaños comparten cubículos de 3 por 3 metros; además, de los 304 animales ingresados, solo se contabilizan 279, sin explicación sobre el paradero de los 25 restantes.
Diego, exempleado del refugio, renunció y compartió con Azteca Noticias las anomalías que existen en el lugar, las condiciones contradicen el anuncio oficial del gobierno, que prometía una mejor calidad de vida para estos animales.